Somos un despacho de abogados especializado en negligencias médicas y llevamos casos de mala praxis urológica en toda España, con la máxima discreción. Del lado del paciente, siempre. Lo primero que hacemos es estudiar tu caso antes de que des ningún paso: si no vemos recorrido, te lo decimos de frente; si lo hay, reclamamos la indemnización que te corresponde.
Cuándo una negligencia urológica es reclamable
No todo mal resultado es una negligencia médica. La urología tiene riesgos conocidos y hay complicaciones que ocurren aunque el equipo lo haga todo bien. Hablamos de negligencia cuando la actuación del urólogo se apartó de la lex artis, es decir, de lo que un profesional cuidadoso habría hecho en las mismas circunstancias, y ese error causó al paciente un daño que se podía haber evitado.
Para que exista responsabilidad sanitaria tienen que encajar tres piezas: que hubo un error médico, que ese error incumplió la buena práctica y que existe una relación de causa efecto entre el fallo y el daño. El urólogo tiene una obligación de medios, no de resultados: no se le exige curar siempre, pero sí actuar con la diligencia que marca su especialidad. Demostrarlo es el trabajo del abogado y del perito médico.
Cuando algo íntimo se convierte en un calvario silencioso
Los problemas urológicos cuestan de contar, incluso en la consulta. Por eso, cuando algo se hace mal, muchos pacientes se lo callan y cargan solos con las consecuencias: incontinencia, dolor, disfunción o el miedo de un diagnóstico que llegó tarde.
Puede que una elevación del PSA no se siguiera como debía y un cáncer de próstata avanzara. Puede que una operación te dejara secuelas que nadie te explicó de verdad. Y mientras intentas recomponer tu vida diaria, sientes que no te dieron toda la información ni la atención que merecías.
No estás solo y no estás exagerando. Tienes derecho a saber si se respetó la lex artis y, si no se respetó, a reclamar. Nosotros te ayudamos a demostrarlo. Cuéntanos tu caso y sal de dudas.
Errores urológicos más frecuentes
La urología combina el diagnóstico oncológico y la cirugía delicada, dos terrenos donde un fallo tiene consecuencias serias. Estos son los errores que más veces vemos convertidos en una reclamación por mala praxis:
- Cáncer de próstata o de vejiga no detectado a tiempo, uno de los tumores más diagnosticados en hombres.
- Seguimiento inadecuado de un PSA elevado o de una hematuria.
- Prostatectomía radical con secuelas evitables de incontinencia o disfunción eréctil.
- Lesión de uréter, vejiga u otros órganos durante la intervención.
- Manejo inadecuado de sondas que daña la uretra o la vejiga.
- Retraso en tratar una obstrucción, unos cálculos renales o una infección urinaria grave, con riesgo para el riñón.
- Torsión testicular no tratada a tiempo, que puede acabar en la pérdida del testículo.
- Daños en el aparato reproductor con secuelas de infertilidad.
- Falta de información real sobre los riesgos de la operación.
La urología atiende trastornos de todo el aparato urinario y de los órganos reproductores, sobre todo en hombres. Muchos de estos casos comparten un patrón: había señales, y el diagnóstico o el tratamiento llegaron tarde. Es la pérdida de oportunidad de un mejor pronóstico. Si te reconoces en alguno de estos supuestos, merece la pena que un perito médico revise qué ocurrió.
Cómo saber si tu caso urológico fue una negligencia
No toda complicación implica una negligencia: hay que analizar la actuación concreta. Aun así, hay señales que orientan hacia un error evitable:
- Un PSA alto o una hematuria que constaban y no se estudiaron a tiempo.
- Un retraso en el diagnóstico que dejó avanzar un cáncer de próstata, vejiga o riñón.
- Secuelas de incontinencia o disfunción tras una cirugía, sin que te informaran de ese riesgo.
- Una lesión de un órgano vecino durante la operación.
- Una infección urinaria que no se trató y acabó dañando el riñón.
En un tumor urológico, unos meses de retraso pueden cambiar por completo el tratamiento necesario y las opciones de curación. Ante cualquiera de estas situaciones tienes derecho a pedir una segunda opinión y a acceder a tu historia clínica completa, que la Ley 41/2002 te reconoce.
Qué secuelas puede dejar una mala praxis urológica
El alcance de una negligencia urológica va desde lo reversible hasta lo permanente, y afecta de lleno a la vida personal y laboral del paciente. Entre las secuelas y lesiones que valoramos con el perito médico están la incontinencia urinaria, la disfunción eréctil, la pérdida de un riñón, el dolor crónico, la necesidad de nuevas cirugías, el impacto psicológico (ansiedad, depresión) y, cuando un tumor avanzó, el agravamiento del pronóstico.
Cada uno de esos daños tiene una traducción jurídica y económica, y muchos pueden derivar en una incapacidad. Por eso el primer paso siempre es medir bien el daño: sin una valoración seria, ninguna reclamación se sostiene.
Cómo demuestra el abogado una negligencia urológica
Reclamar una mala praxis no es rellenar un formulario, es construir una prueba sólida. Empezamos por reunir tu historia clínica completa: analíticas de PSA, pruebas de imagen, biopsias, el consentimiento informado y los informes quirúrgicos. En el diagnóstico oncológico, la secuencia de pruebas y sus resultados es lo que muestra si se actuó a tiempo. Es tu derecho tenerla y, si el hospital te la niega o la retrasa, la reclamamos por ti.
Con esa documentación, un perito urólogo independiente determina si hubo un error médico y si el daño era evitable. Colaboramos con peritos médicos especialistas y ese informe pericial es la pieza clave de la reclamación por responsabilidad sanitaria: acredita la relación de causa efecto entre el acto médico y el daño, tanto para negociar como para el litigio si hay que ir a juicio.
A partir de ahí elegimos la vía correcta:
- Si el daño ocurrió en la sanidad pública, se reclama por responsabilidad patrimonial de la Administración (Ley 40/2015), con un plazo de un año desde que las secuelas se estabilizan.
- Si fue en un centro o médico privado, se reclama por la vía civil (art. 1902 del Código Civil), también con un año, o la contractual cuando proceda, frente al profesional, el centro o su aseguradora.
En los casos más graves cabe además la vía penal por imprudencia profesional (arts. 142 y 152 del Código Penal), reservada a las conductas más descuidadas. En la mayoría de casos se negocia primero con la aseguradora y solo se acude a los tribunales si no hay un acuerdo justo.
Abogados de negligencias urológicas en toda España
No necesitas tener el despacho en tu ciudad. Trabajamos con pacientes de toda España y la mayor parte del proceso se hace sin que tengas que moverte. Nos ocupamos de pedir la documentación, coordinar al perito médico y llevar la reclamación de principio a fin, siempre con discreción. Tú te centras en recuperarte.
Como víctima de una negligencia tienes unos derechos concretos, y hacerlos valer no debería depender de tener cerca a un buen abogado. Por eso llevamos casos de mala praxis urológica en cualquier comunidad, tanto en la sanidad pública como en la privada.
Indemnización por negligencia urológica: qué puedes reclamar
La indemnización busca reparar todo el daño, no solo una parte. Con carácter orientativo se calcula tomando como referencia el baremo de la Ley 35/2015, adaptado a cada caso. Se valora:
- Los días de recuperación y de tratamiento.
- Las secuelas permanentes, como la incontinencia o la disfunción.
- El daño moral, especialmente cuando un retraso empeoró el pronóstico.
- El lucro cesante, si has dejado de ingresar por lo ocurrido.
- Los gastos de tratamiento, cirugía correctiva y cuidados futuros.
No podemos darte una cifra exacta sin ver tu documentación, y desconfía de quien te la prometa. Para hacerte una idea inicial, usa nuestra calculadora de indemnización. Es un punto de partida, no una cifra cerrada.
Plazos para reclamar: no lo dejes pasar
El tiempo corre, y este es el error que más casos buenos echa a perder. Como regla general hay un año de plazo, que suele empezar cuando las secuelas quedan estabilizadas y se conoce su alcance real. Como cada situación es distinta, cuanto antes lo consultes, más fuerte llega tu reclamación. Compruébalo en nuestro apartado de plazos.
Por qué elegirnos
Trabajamos únicamente negligencias médicas, con perito médico especializado y con la máxima discreción desde el primer contacto. Sabemos que dar el paso cuesta, también por lo económico. Por eso planteamos el proceso de forma que el coste no sea la razón por la que renuncies a lo que te corresponde. Te lo explicamos con transparencia desde el principio y nunca te garantizamos un resultado.
Preguntas frecuentes
Mi PSA estaba alto y no hicieron nada, ¿puedo reclamar?
Es uno de los supuestos que revisamos. Un PSA elevado sin el seguimiento adecuado puede retrasar un diagnóstico de cáncer de próstata. Un perito médico valorará si el manejo respetó la lex artis.
Me operé de próstata y me quedé con secuelas, ¿es negligencia?
No de forma automática. Algunas secuelas son riesgos conocidos de la cirugía. Pero si fueron evitables o si no te informaron de verdad de ellas (Ley 41/2002), hay que revisarlo. Se estudia caso por caso.
Una sonda me causó una lesión, ¿eso se reclama?
Puede reclamarse si el manejo de la sonda no fue el correcto y dañó la uretra o la vejiga. El perito médico valora si la técnica se ajustó a la buena práctica.
Es un tema muy íntimo, ¿cómo lo lleváis?
Con total discreción. Solo accedemos a lo necesario para valorar tu caso y lo tratamos con la confidencialidad que exige la protección de tus datos de salud.
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar?
Por regla general, un año desde que las secuelas se estabilizan. Al ser un plazo corto, no conviene dejarlo pasar.
Si un error urológico te ha dejado secuelas o retrasó tu diagnóstico, cuéntanos tu caso. Lo estudiamos con un perito médico y te decimos con claridad si podemos ayudarte.
Enlaces útiles: diagnóstico tardío de cáncer · negligencia por errores quirúrgicos · falta de consentimiento informado · plazo para reclamar.