Somos un despacho de abogados especializado en negligencias médicas y trabajamos casos de mala praxis en atención primaria en toda España. Del lado del paciente, siempre. Lo primero que hacemos es estudiar tu caso antes de que des ningún paso: si no vemos recorrido, te lo decimos de frente; si lo hay, peleamos por la indemnización que te corresponde.
Cuándo la atención primaria se convierte en una negligencia médica
No todo diagnóstico tardío es una negligencia médica. El médico de familia trabaja con incertidumbre y muchas enfermedades dan la cara despacio. Hablamos de negligencia cuando la actuación se apartó de la lex artis, es decir, del estándar de cuidado que un profesional cuidadoso habría seguido con esos mismos síntomas, y ese error causó al paciente un daño que se podía haber evitado.
Para que exista responsabilidad sanitaria tienen que encajar tres piezas: que hubo un error, que ese error incumplió la buena práctica médica y que existe una relación de causa efecto entre el fallo y el daño. En atención primaria la clave no suele ser un gesto brusco, sino lo que no se hizo: una prueba que no se pidió, una derivación que no se cursó, un resultado que nadie revisó. Demostrar esas tres piezas es, precisamente, el trabajo del abogado y del perito médico.
No estás exagerando por querer respuestas
El médico de familia suele ser la primera puerta y, muchas veces, la que decide si un problema se coge a tiempo o se escapa durante meses. Por eso duele tanto cuando esa puerta falla. Tú sabías que algo no iba bien, insististe, pediste que te miraran, y aun así se le quitó importancia una vez tras otra.
Esa sensación de «me lo dijeron mil veces y nadie me hizo caso» es de las más difíciles de digerir, sobre todo cuando después descubres que había pruebas sencillas que se podían haber hecho. El impacto emocional de una negligencia es profundo y muchas víctimas pierden la confianza en el sistema sanitario y en la salud pública. No estás exagerando por preguntar. Como paciente tienes derecho a saber si la asistencia respetó la lex artis y, si no la respetó, a reclamar. Cuéntanos tu caso y sal de dudas.
Errores más frecuentes en atención primaria
La atención primaria tiene su propia forma de fallar, casi siempre por omisión. Estos son los errores que más veces vemos convertidos en una reclamación:
- Síntomas de alarma minimizados en visitas repetidas por lo mismo, atribuidos sin más a estrés, ansiedad o edad.
- Errores o retrasos en el diagnóstico, la fuente principal de daño evitable en atención primaria.
- No pedir las pruebas necesarias (analítica, imagen, derivación) ante un cuadro que no mejora.
- Retraso en detectar un cáncer u otra enfermedad grave que ya daba señales.
- No derivar al especialista o a urgencias cuando el caso lo requería, por una mala coordinación entre primaria y el nivel especializado.
- No revisar ni comunicar el resultado de una prueba ya solicitada, que quedó en el sistema sin que nadie actuara.
- Falta de seguimiento de un paciente crónico o de un tratamiento largo, que puede acabar en complicaciones y hospitalizaciones evitables.
- Errores de medicación al pautar fármacos sin revisar alergias o interacciones que constaban en la historia clínica.
No todo diagnóstico tardío es una negligencia, y te lo diremos con claridad. Pero cuando había síntomas persistentes, se acudió varias veces y aun así no se investigó, merece la pena que un perito médico revise qué ocurrió.
Qué secuelas puede dejar una mala praxis en atención primaria
El daño de un error en atención primaria casi nunca es el síntoma inicial, sino el tiempo perdido. Entre las secuelas y lesiones que valoramos con el perito médico están el agravamiento de una enfermedad que se cogió tarde, la progresión de un tumor que pasó de operable a avanzado, las secuelas de un infarto o un ictus no derivados a tiempo, el daño físico grave por un tratamiento que llegó cuando ya no servía y, en los casos más duros, el fallecimiento del paciente.
Cada uno de esos daños tiene una traducción jurídica y económica. Por eso el primer paso siempre es medir bien el daño: sin una valoración seria, ninguna reclamación se sostiene.
Cómo demuestra el abogado una negligencia en atención primaria
Reclamar una mala praxis no es rellenar un formulario, es construir una prueba sólida. Nuestro proceso es siempre el mismo, para que sepas en todo momento por dónde vas.
El proceso empieza por reunir tu historia clínica completa de tu centro de salud: las anotaciones de cada visita, los motivos de consulta, las pruebas pedidas y las que no, y las derivaciones. Ese registro es clave para demostrar cuántas veces acudiste y qué se hizo cada vez. Es tu derecho tenerla y, si el centro te la niega o la retrasa, la reclamamos por ti.
Con esa documentación, un perito médico independiente analiza si hubo un error y si el daño se pudo evitar. Ese informe pericial es la pieza clave de cualquier reclamación por responsabilidad sanitaria: es lo que acredita la relación de causa efecto entre el fallo y el daño, y su calidad marca las probabilidades de éxito. Sin él, no hay caso que se sostenga ante los tribunales.
A partir de ahí elegimos la vía correcta, porque equivocarla hace perder buenos casos:
- Si te atendieron en la sanidad pública, se reclama por responsabilidad patrimonial de la Administración (Ley 40/2015). El plazo general es de un año desde que las secuelas quedan estabilizadas.
- Si fue en un centro o médico privado, se reclama por la vía civil (art. 1902 del Código Civil), también con un plazo de un año, o el contractual cuando proceda, frente al profesional, el centro o su aseguradora.
- En los casos más graves cabe además la vía penal por imprudencia profesional.
En atención primaria es muy habitual la pérdida de oportunidad: aunque no se pueda asegurar que el desenlace habría sido otro, el retraso privó al paciente de una posibilidad real de un mejor resultado, y eso se indemniza. Existen sentencias que reconocen esta responsabilidad sanitaria, con condena a la Administración o al centro, cuando la falta de seguimiento en el centro de salud agravó la enfermedad.
En la sanidad pública la reclamación se inicia por vía administrativa, conforme a la Ley 39/2015: la Administración dispone de seis meses para resolver y, si no contesta, opera el silencio y queda abierta la vía contencioso-administrativa. En la privada se negocia primero con la aseguradora y solo se acude al juzgado si no hay un acuerdo justo. En ambos casos, la historia clínica completa y el informe pericial son la base de todo.
Abogados de negligencias en atención primaria en toda España
No necesitas tener el despacho en tu ciudad. Trabajamos con pacientes de toda España y la mayor parte del proceso se hace sin que tengas que moverte. Nos ocupamos de pedir la documentación, coordinar a los peritos médicos y llevar la reclamación de principio a fin. Tú te centras en lo tuyo.
Como víctima de una negligencia tienes unos derechos concretos, y hacerlos valer no debería depender de tener cerca a un buen abogado. Por eso llevamos casos de mala praxis del médico de familia en cualquier comunidad, tanto en la sanidad pública como en la privada.
Indemnización por negligencia en atención primaria: qué puedes reclamar
La indemnización busca reparar todo el daño, no solo una parte. Con carácter orientativo se calcula tomando como referencia el baremo de la Ley 35/2015, el mismo que se usa en accidentes, adaptado a cada caso. Se valora:
- Las secuelas derivadas del retraso diagnóstico o del tratamiento tardío.
- El agravamiento de la enfermedad por haberse cogido más tarde de lo debido.
- El daño moral por lo vivido durante meses de idas y venidas sin respuesta.
- El lucro cesante, si has dejado de ingresar por la incapacidad.
- Los gastos de tratamiento, rehabilitación, apoyo psicológico y cuidados futuros derivados de la negligencia.
- En caso de fallecimiento, la indemnización que corresponde a los familiares.
No podemos darte una cifra exacta sin ver tu documentación, y desconfía de quien te la prometa. Para hacerte una idea inicial, usa nuestra calculadora de indemnización. Es un punto de partida, no una cifra cerrada: cada caso se valora con su pericia.
Plazos para reclamar: no lo dejes pasar
El tiempo corre, y este es el error que más casos buenos echa a perder. Como regla general hay un año de plazo, pero no siempre empieza a contar el día de la última consulta: en muchos casos cuenta desde que las secuelas quedan estabilizadas y se conoce su alcance real. En un fallecimiento, desde el momento del deceso. Como cada situación es distinta, cuanto antes lo consultes, más fuerte llega tu reclamación. Compruébalo en nuestro apartado de plazos.
Por qué elegirnos
Trabajamos solo negligencias médicas, con peritos médicos especializados desde el primer análisis. Sabemos leer una historia de atención primaria, con sus visitas repetidas y sus silencios, y detectar en qué momento se debió pedir una prueba o derivar. Sabemos también que abrir un procedimiento asusta, también por lo económico. Por eso planteamos el proceso de forma que el coste no sea el motivo por el que renuncies a reclamar lo que es tuyo. Te lo explicamos con transparencia antes de dar cualquier paso, sin letra pequeña y sin promesas vacías.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un error médico?
Es un fallo evitable en la asistencia, por acción o por omisión, que se aparta del estándar de cuidado esperado. No todo error genera responsabilidad: para reclamar, ese error tiene que haber causado un daño y apartarse de la lex artis.
¿Cuándo se considera una negligencia médica en atención primaria?
Cuando el médico de familia incumple el estándar de cuidado esperado (no pide una prueba, no deriva, no revisa un resultado) y de ese fallo nace un daño que se podía haber evitado. Lo determina un perito médico tras revisar la historia clínica.
¿Qué diferencia hay entre negligencia y mala praxis?
En la práctica se usan casi como sinónimos. La mala praxis es la actuación médica que se aparta de la lex artis; la negligencia es una de sus formas, por acción o por omisión. Lo relevante es que hubo un error evitable que causó un daño.
Fui muchas veces con lo mismo y no me hicieron pruebas, ¿puedo reclamar?
Puede haber base para reclamar. Las visitas repetidas por un mismo síntoma sin que se pidan pruebas ni se derive al especialista son un patrón habitual en las negligencias de atención primaria. Habrá que revisar la historia clínica para confirmarlo.
¿Cómo se demuestra una negligencia del médico de familia?
Con la historia clínica completa y un informe de un perito médico independiente que valora si la atención respetó la lex artis. Ese informe pericial es lo que acredita la relación de causalidad entre el fallo y el daño.
Me pidieron una prueba pero nadie me llamó con el resultado, ¿eso cuenta?
Sí. No revisar ni comunicar un resultado ya disponible es una de las formas más claras de negligencia por omisión. Se relaciona con la falta de seguimiento médico y con el error de diagnóstico.
¿Dónde se hace la denuncia por negligencia médica?
Depende de la vía. En la sanidad pública se presenta primero una reclamación administrativa ante la Administración sanitaria (Ley 39/2015); en la privada, la reclamación civil se dirige contra el centro o su aseguradora. Para denunciar por la vía penal, reservada a los casos más graves, se acude al juzgado.
Me trataron sin explicarme los riesgos, ¿puedo reclamar?
Sí. El consentimiento informado es obligatorio y la Ley 41/2002 exige informar al paciente de los riesgos y las consecuencias de forma comprensible; ese consentimiento protege al paciente y al médico. Si no te informaron bien, esa falta de información puede reclamarse por sí sola. Lo tratamos en la falta de consentimiento informado.
¿Cuánto te pueden indemnizar por una negligencia médica?
No hay una cifra fija: depende del daño, de las secuelas y del baremo de la Ley 35/2015 aplicado a tu caso. Sin ver la documentación, cualquier cantidad concreta sería un engaño.
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar una negligencia en atención primaria?
En la sanidad pública, un año desde la estabilización de las secuelas. En la privada, los plazos civiles son distintos. Al ser un plazo corto, conviene revisarlo cuanto antes.
¿Contra quién se reclama, contra mi médico?
Normalmente no contra la persona. En la sanidad pública responde la Administración; en la privada, el centro o su aseguradora. La reclamación se dirige contra quien responde de la asistencia.
Si tu médico de familia no vio a tiempo lo que tenías, no te quedes con la duda. Cuéntanos tu caso, lo estudiamos con un perito médico y te decimos con claridad si podemos ayudarte.
Enlaces útiles: error de diagnóstico · retraso en el diagnóstico · falta de seguimiento médico · plazo para reclamar.