Somos un despacho de abogados especializado en negligencias médicas y llevamos casos de mala praxis en odontología e implantología en toda España. Del lado del paciente, siempre. Lo primero que hacemos es estudiar tu caso antes de que des ningún paso: revisamos las radiografías, el TAC y tu historia clínica, y valoramos con un perito si el implante dental se colocó mal y hay base para reclamar.
Cuándo un implante dental mal colocado es una negligencia médica
No todo implante que falla es una negligencia médica. Un implante dental tiene riesgos conocidos, y hay complicaciones que ocurren aunque el profesional lo haga todo bien. Hablamos de mala praxis cuando la actuación del dentista o del implantólogo se apartó de la lex artis, es decir, de lo que un profesional prudente habría hecho antes, durante y después de la colocación, y ese error te causó un daño evitable.
Para que exista responsabilidad sanitaria tienen que encajar tres piezas: que hubo un error, que ese error incumplió la buena praxis y que existe relación de causa efecto entre el fallo y el daño. Cuando un implante bien planificado suele durar años, un fracaso temprano casi nunca es mala suerte: detrás suele haber una decisión clínica que no se tomó bien. Y como lo pagaste tú, en una clínica privada y muchas veces financiado, el golpe es doble, el físico y el económico. Demostrar ese fallo es, precisamente, el trabajo del abogado y del perito.
En estos casos privados pesa mucho el consentimiento informado. La Ley 41/2002 obliga a explicarte los riesgos reales del implante y las alternativas, como un puente o una prótesis removible, antes de la cirugía. Si nadie te advirtió de que el tratamiento podía fallar, o firmaste un papel genérico sin información de calidad, esa falta de información también se reclama.
No es normal que un implante dental te deje peor
Colocar implantes dentales debería mejorar tu calidad de vida, no empeorarla. Cuando el procedimiento sale bien, ni te acuerdas de que llevas un tornillo de titanio en el hueso. Cuando sale mal, cada comida, cada revisión y cada gasto nuevo te recuerdan que algo no se hizo como debía.
Puede que el implante se te haya movido o directamente se haya caído porque no había hueso suficiente y nadie lo comprobó antes. Puede que la zona se haya infectado, una periimplantitis, por falta de higiene, de profilaxis o de seguimiento. O puede que, al colocar la pieza, tocaran el nervio dentario y te haya quedado hormigueo, dolor o falta de sensibilidad en el labio o el mentón. Sientes rabia por haber confiado, miedo a que la solución sea peor y la duda de si esto se puede reclamar.
No estás exagerando por querer entender qué pasó. Como paciente tienes derecho a saber si la colocación respetó la lex artis y, si no la respetó, a reclamar. Nosotros te ayudamos a demostrarlo. Cuéntanos tu caso y sal de dudas.
Errores más frecuentes en implantes dentales
La implantología es una disciplina de la odontología con su técnica, su planificación y sus tiempos de osteointegración. Estos son los errores que más veces vemos convertidos en una reclamación por implantes dentales mal colocados:
- Falta de estudio y planificación previa. Sin una radiografía panorámica ni un TAC que midan el hueso disponible, el implante se coloca casi a ciegas y sin base suficiente.
- Lesión del nervio dentario. Un implante demasiado profundo o con mal ángulo que daña el nervio y deja secuelas de sensibilidad en labio, lengua o mentón.
- Periimplantitis e infecciones. Una infección alrededor del implante, por falta de higiene o de seguimiento, que provoca inflamación de la encía y pérdida de hueso.
- Invasión del seno maxilar. Implantes en la zona posterior superior que se introducen en el seno por no respetar las distancias de seguridad.
- Sobrecarga o mala colocación. Piezas colocadas en mal ángulo o cargadas con la corona antes de tiempo, que acaban aflojándose o con el tornillo flojo.
- Componentes de baja calidad. Materiales sin garantía que comprometen el éxito del tratamiento a largo plazo.
- Fracaso en cadena. Un implante que falla y arrastra a los de al lado o a la prótesis completa que sostenían.
Si te reconoces en alguno de estos casos, merece la pena que un perito revise qué ocurrió antes de dar el tratamiento por perdido.
Implantes dentales mal colocados: qué daños y secuelas pueden dejar
El alcance de una negligencia en implantes va desde lo molesto hasta lo grave. Entre los daños y secuelas que valoramos con el perito están la pérdida de hueso alrededor de la pieza, la lesión permanente del nervio dentario con hormigueo o entumecimiento, el dolor crónico, las infecciones de repetición, la necesidad de retirar el implante y rehacer todo el tratamiento con injertos de hueso, y el daño moral por meses de molestias, síntomas y visitas sin solución.
Cada uno de esos daños tiene una traducción jurídica y económica. Por eso el primer paso siempre es medir bien el daño con pruebas: sin una valoración seria, ninguna reclamación se sostiene.
Cómo demuestra el abogado una negligencia en implantes dentales
Reclamar una mala praxis no es rellenar un formulario, es construir una prueba sólida. Nuestro proceso es siempre el mismo, para que sepas en todo momento por dónde vas.
El proceso empieza por reunir tu historia clínica completa, con las radiografías previas y posteriores, el TAC, los presupuestos, la información sobre la pieza colocada y el consentimiento informado que firmaste. Es tu derecho tenerla y es la base de todo, porque ahí está lo que se planificó y lo que de verdad se hizo. Si la clínica te la niega o la retrasa, la reclamamos por ti.
Con esa documentación, un perito médico independiente, especialista en odontología e implantología, analiza si hubo un error, si se respetó la lex artis y si el daño se pudo evitar. Ese informe pericial es la pieza clave de cualquier reclamación por responsabilidad sanitaria: es lo que acredita la relación de causa efecto entre la colocación y el daño. Sin él, no hay caso que se sostenga.
Al ser sanidad privada, la vía habitual es la civil, por el artículo 1902 del Código Civil, con un plazo de un año desde que el daño queda estabilizado, o el plazo contractual más amplio según el caso, frente al profesional, la clínica o su aseguradora. Cuando el problema fue la falta de información, la reclamación se apoya además en la Ley 41/2002. En la mayoría de casos se negocia primero con la aseguradora y solo se acude a los tribunales si no hay un acuerdo justo. Tú decides con toda la información delante.
Abogados de implantes dentales mal colocados en toda España
No necesitas tener el despacho en tu ciudad. Trabajamos con pacientes de toda España y la mayor parte del proceso se hace sin que tengas que moverte. Nos ocupamos de pedir la documentación, coordinar al perito y llevar la reclamación de principio a fin, tanto si el tratamiento fue en una clínica privada como en una cadena dental.
Como víctima de una negligencia tienes unos derechos concretos, y hacerlos valer no debería depender de tener cerca a un buen abogado. Por eso llevamos casos de implantes dentales defectuosos o mal colocados en cualquier comunidad.
Indemnización por un implante dental mal colocado: qué puedes reclamar
La indemnización busca reparar todo el daño y lo que costará arreglarlo, no solo una parte. Con carácter orientativo se calcula tomando como referencia el baremo de la Ley 35/2015, el mismo que se usa en accidentes, adaptado a cada caso. Se valora:
- El coste de retirar el implante fallido y rehacer el tratamiento en condiciones, incluidos los injertos de hueso si hacen falta.
- Las secuelas permanentes, sobre todo la pérdida de sensibilidad cuando hubo lesión nerviosa.
- El daño moral por el dolor, las molestias y los meses con el problema sin resolver.
- El lucro cesante, si has dejado de ingresar por lo ocurrido, y los gastos de tratamiento futuros.
No podemos darte una cifra exacta sin ver tu documentación, y desconfía de quien te la prometa. Lo que sí podemos es darte una estimación realista desde el principio. Para hacerte una idea inicial, usa nuestra calculadora de indemnización. Es un punto de partida, no una cifra cerrada: cada caso se valora con su pericia.
Plazos para reclamar: no lo dejes pasar
El tiempo corre, y este es el error que más casos buenos echa a perder. Como regla general hay un año de plazo, pero no siempre empieza a contar el día de la cirugía: en muchos casos cuenta desde que el daño queda estabilizado y se conoce su alcance real, por ejemplo cuando el perito confirma que la lesión del nervio es permanente. Como cada situación es distinta, cuanto antes lo consultes, más fuerte llega tu reclamación. Compruébalo en nuestro apartado de plazos.
Por qué elegirnos
Trabajamos solo negligencias médicas, con perito especializado desde el primer análisis. Sabemos leer un informe de implantología y conocemos dónde suelen estar los fallos, y eso marca la diferencia a la hora de sostener un caso. Estudiamos tu caso primero: si no vemos base sólida, te lo decimos de frente, porque no queremos hacerte perder más tiempo ni más dinero. Y sabemos que abrir un procedimiento asusta, también por lo económico, así que planteamos el proceso de forma que el coste no sea el motivo por el que renuncies a reclamar lo que es tuyo. Te lo explicamos con transparencia antes de dar cualquier paso, sin letra pequeña y sin promesas vacías.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si el implante está mal colocado?
Según el fallo, puede provocar desde dolor e inflamación de la encía hasta movilidad de la pieza, periimplantitis, pérdida de hueso o una lesión del nervio dentario con hormigueo. Si el implante dental se colocó mal y te dejó una secuela evitable, hay base para reclamar. Un perito lo determina tras revisar la historia clínica.
¿Cómo saber si un implante dental está mal puesto?
Hay síntomas que deben ponerte en alerta: dolor que no cede pasada la primera semana, sangrado o supuración, sensación de tornillo flojo, movilidad del implante, mal sabor persistente o entumecimiento del labio. Ante cualquiera de estas señales conviene una revisión y que valoremos las pruebas.
¿Qué se puede hacer cuando un dentista hace mal su trabajo?
Puedes reclamar. El primer paso es pedir la historia clínica y las radiografías y que un perito compare lo que se hizo con lo que debía hacerse. Con ese informe se reclama al profesional, a la clínica o a su aseguradora por la vía civil.
¿Qué se considera mala praxis en odontología?
Cuando el tratamiento se aparta de la lex artis y causa un daño evitable: colocar un implante sin estudio del hueso, invadir el nervio, ignorar una infección o no hacer seguimiento. No es mala praxis un mal resultado cuando el profesional actuó de forma correcta y te informó de los riesgos.
¿Sirve de algo si firmé el consentimiento?
Sí. Firmar un papel no impide reclamar. La Ley 41/2002 exige que te informaran de verdad de los riesgos del implante y de las alternativas. Un formulario genérico no equivale a una información real, y esa diferencia importa.
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar?
En sanidad privada suele ser un año desde que el daño queda estabilizado, con matices según el caso. Como el cómputo depende de cada situación, conviene que lo revisemos cuanto antes para no perder el plazo.
Si un implante dental mal colocado te ha dejado con dolor, con una infección o con una secuela, cuéntanos tu caso. Lo estudiamos con un perito y te decimos con claridad si podemos ayudarte.
Enlaces útiles: negligencia dental · falta de consentimiento informado · negligencia por quemaduras médicas · plazo para reclamar.