Somos un despacho de abogados especializado en negligencias médicas y en mala praxis en traumatología y cirugía ortopédica, y trabajamos en toda España, en la sanidad pública y en la privada. Las lesiones traumatológicas parecen «de las que se arreglan»: una escayola, una operación, rehabilitación y a seguir. Por eso desconcierta tanto quedarse con una cojera, un dolor que no se va o una movilidad que ya no vuelve. Sientes que perdiste algo que se podía haber evitado.
Negligencia médica, mala praxis y error médico: qué significan
Conviene aclararlo, porque no son exactamente lo mismo. Un error médico es un fallo en la asistencia. Hay negligencia médica, o mala praxis, cuando ese fallo se produce por apartarse de la lex artis, es decir, de lo que un profesional cuidadoso habría hecho, y causa un daño evitable. No todo mal resultado es negligencia: la traumatología tiene complicaciones que aparecen aunque el traumatólogo lo haga bien. Para que exista responsabilidad sanitaria tienen que encajar el error, el incumplimiento de la buena práctica y la relación de causa efecto entre el fallo y el daño.
La traumatología y la cirugía ortopédica concentran muchas de las reclamaciones por negligencia médica en España, en buena medida por su complejidad técnica y por el volumen de intervenciones. Los errores de diagnóstico son una de las principales áreas de negligencia también en esta especialidad.
Cuándo hay negligencia médica en traumatología
La traumatología abarca desde una fractura mal consolidada hasta una cirugía de columna compleja, y cada supuesto tiene su propia técnica y sus protocolos. Un abogado de negligencias traumatológicas reclama cuando el equipo se apartó de esa buena práctica y ese fallo te dejó una secuela evitable: una lesión que estaba en la prueba de imagen y no se vio, una intervención mal ejecutada, una prótesis mal colocada o un seguimiento que no se hizo. Cuando encaja la relación de causa efecto entre el error y el daño, hay derecho a reclamar una indemnización.
No estás exagerando por querer respuestas
A veces la lesión estaba en la prueba de imagen desde el principio y nadie la vio. A veces la operación no se hizo bien, o la rehabilitación llegó tarde o se enfocó mal. Y mientras tú intentas recuperar tu vida normal, te repiten que «es lo que hay» sin darte una explicación de verdad. Tienes derecho a saber si se respetó la lex artis y si tu secuela es consecuencia de un error médico. Para averiguarlo estamos el abogado y el perito, no tú. Cuéntanos qué pasó y sal de dudas.
Errores de traumatología más frecuentes
Estos son los supuestos que más veces acaban en una reclamación:
- Fracturas no diagnosticadas por no ver la lesión en la radiografía o por confundirla con un esguince. El retraso o error en el diagnóstico incluye no detectar fracturas ni lesiones graves.
- Operaciones incorrectas o con una técnica inadecuada.
- Cirugía en el lado o el nivel equivocado, o colocación incorrecta de implantes y material de osteosíntesis.
- Prótesis de cadera o rodilla mal colocadas que obligan a una cirugía de revisión.
- Lesiones nerviosas durante la cirugía, como una lesión del plexo braquial.
- Infecciones postoperatorias por una mala gestión del postoperatorio, uno de los errores más comunes en cirugía ortopédica.
- Consolidación defectuosa del hueso por una reducción o una inmovilización incorrectas.
- Retraso en tratar una lesión que empeora por la espera, incluidas las derivadas de listas de espera prolongadas.
- Alta prematura que manda al paciente a casa sin las pautas de rehabilitación necesarias.
- Errores o abandono en la fase de rehabilitación y en el seguimiento.
Muchas de estas situaciones dejan secuelas permanentes que condicionan el trabajo y el día a día. Cuando el problema es una prótesis, el caso enlaza con la negligencia por prótesis de cadera o rodilla; si hubo un error en quirófano, con la negligencia quirúrgica.
Responsabilidad de medios o de resultado en traumatología
En traumatología, como en la mayoría de la medicina, la responsabilidad del médico es de medios: se le exige aplicar la técnica y los protocolos correctos con diligencia, no garantizar la curación. La medicina asistencial no promete un resultado, y por eso no toda mala evolución es negligencia. La reclamación prospera cuando se demuestra que la actuación se apartó de la buena práctica exigible y que ese incumplimiento, y no la propia lesión, causó el daño. Esa distinción entre obligación de medios y de resultado es clave para saber cuándo un caso tiene recorrido.
Qué secuelas puede dejar una negligencia traumatológica
El alcance del daño va de lo reversible a lo permanente, y por eso hay que medirlo bien. Entre las secuelas y lesiones que valoramos con el perito médico están la pérdida de movilidad y la rigidez articular crónica, el dolor crónico por una mala alineación ósea o un daño nervioso no tratado, la deformidad de un hueso mal consolidado, la pérdida de fuerza por una lesión nerviosa, el perjuicio estético y, en los casos más graves, la amputación evitable de un miembro. Una negligencia también puede alargar drásticamente los tiempos de recuperación y obligar a nuevas intervenciones.
El daño por mala praxis no es solo físico. Es también moral y económico, y con frecuencia psicológico: la pérdida de autonomía física deriva a menudo en ansiedad o depresión. Todo ese conjunto se valora en la reclamación, porque cada uno de esos daños tiene su traducción jurídica. Por eso el primer paso siempre es una valoración pericial seria.
Cómo demuestra el abogado una negligencia traumatológica
Reclamar una mala praxis no es rellenar un escrito, es construir una prueba sólida. Empezamos por reunir tu historia clínica completa, con especial atención a las pruebas de imagen: radiografías, TAC o resonancias, los protocolos quirúrgicos y los informes de los traumatólogos. En estos casos, la imagen suele ser la prueba de que la lesión estaba y no se trató como debía. Tienes derecho a solicitar tu historia clínica por escrito, y la ley prevé que el centro la entregue en un plazo breve, en torno a un mes.
Con esa base, un perito médico especialista determina si hubo un error médico y si tu secuela era evitable. Ese informe pericial es el eje de toda reclamación por responsabilidad sanitaria, porque acredita la relación de causa efecto. Con él, planteamos la reclamación por la vía que corresponda:
- Sanidad pública: responsabilidad patrimonial de la Administración (Ley 40/2015), con plazo de un año desde que las secuelas se estabilizan.
- Sanidad privada: vía civil (art. 1902 del Código Civil), frente al centro, el profesional o su aseguradora.
En la mayoría de casos se negocia primero con la aseguradora, buscando un acuerdo justo, y solo se acude a los tribunales si no lo hay.
El consentimiento informado en traumatología
El consentimiento informado defectuoso es, por sí mismo, un motivo de reclamación. Antes de una intervención o de un tratamiento con riesgos, el paciente debe recibir información clara sobre esos riesgos y sobre las alternativas, y firmar el documento con antelación suficiente, idealmente al menos veinticuatro horas antes. Firmarlo no exime al médico de su responsabilidad profesional si después la técnica falló. Cuando esa información no existió o fue un papel genérico, la ausencia de consentimiento válido se considera una infracción de la lex artis.
Abogados especialistas en negligencias médicas en traumatología y cirugía ortopédica en toda España
No necesitas tener el despacho en tu ciudad. Somos especialistas en negligencias médicas y trabajamos con pacientes de toda España; la mayor parte del proceso se hace sin que tengas que moverte. Nos ocupamos de pedir la documentación, coordinar al perito médico y llevar la reclamación de principio a fin, tanto en la sanidad pública como en la privada.
Listas de espera y demoras en traumatología
Las listas de espera prolongadas para una prueba, una consulta o una operación forman parte del análisis cuando retrasan un tratamiento que no podía esperar. Un paciente puede aguardar meses para ser intervenido, y esa demora, cuando agrava la lesión o cronifica el dolor, puede fundamentar una reclamación por pérdida de oportunidad. No toda espera es negligencia, pero sí lo es la que incumple los tiempos que la propia patología exigía.
Indemnización por negligencia traumatológica: qué puedes reclamar
La indemnización busca reparar el daño real y se calcula de forma orientativa con el baremo de la Ley 35/2015, que valora los días de baja y de recuperación, las secuelas permanentes (como la limitación de movilidad, la rigidez articular o el dolor crónico), el perjuicio estético cuando existe, el lucro cesante si el daño afecta a tu capacidad de trabajar y los gastos de tratamiento, prótesis, rehabilitación y ayudas futuras. El paciente tiene derecho a reclamar la compensación por todos esos daños.
No podemos darte una cifra exacta sin ver tu documentación, y desconfía de quien te la prometa. Con nuestra calculadora de indemnización puedes hacerte una primera idea. Es una estimación de partida; la cantidad definitiva se fija con la pericia.
Plazos para reclamar: no lo dejes pasar
En traumatología las secuelas tardan en estabilizarse, así que el cómputo del plazo tiene matices. Como regla general hay un año desde que las secuelas quedan fijadas, no desde el momento de la lesión, aunque los plazos y su inicio pueden variar según la vía y la comunidad autónoma. Aun así, no lo dejes para el final: conviene revisarlo cuanto antes en la guía de plazos para reclamar.
Por qué elegirnos
Trabajamos únicamente negligencias médicas, con perito médico especializado desde el primer análisis. Conocemos las técnicas y los protocolos de la traumatología y la cirugía ortopédica, y eso marca la diferencia a la hora de sostener un caso. Entendemos que emprender una reclamación impone, también por el coste. Por eso planteamos el proceso de manera que lo económico no sea la razón por la que renuncies a lo que te corresponde. Te lo contamos con transparencia antes de empezar y nunca te garantizamos un resultado.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se considera una negligencia médica en traumatología?
Cuando la actuación se apartó de la lex artis y ese fallo causó un daño evitable: una fractura visible que no se vio, una cirugía mal ejecutada, una prótesis mal colocada o un seguimiento que no se hizo. El perito médico es quien lo determina.
Me dijeron que no tenía nada roto y sí lo tenía, ¿puedo reclamar?
Sí, si la fractura era visible en la prueba de imagen o si no se pidió la prueba que correspondía. El retraso en tratarla puede haber agravado la lesión, y eso se valora.
La prótesis me da más dolor que antes, ¿es negligencia?
Puede serlo si estaba mal colocada, mal indicada o si hubo un fallo de seguimiento. Un perito médico analizará las imágenes postoperatorias y la evolución para determinarlo.
¿Qué diferencia hay entre negligencia y mala praxis?
Se usan como equivalentes: ambas describen una asistencia que se apartó de la buena práctica y causó un daño evitable. El error médico es el fallo en sí, que solo genera responsabilidad cuando incumple la lex artis y provoca un daño.
¿Puedo reclamar si una fractura se curó mal o me quedó una secuela?
Sí, si esa mala consolidación o esa secuela se debe a una reducción incorrecta, a una inmovilización mal hecha o a un seguimiento deficiente. Se estudia con las imágenes y el informe pericial.
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar si las secuelas aún evolucionan?
El plazo de un año suele empezar cuando las secuelas quedan estabilizadas, no en el momento de la lesión. Aun así, conviene revisarlo cuanto antes.
¿Sirve la rehabilitación mal hecha para reclamar?
Puede formar parte del caso si hubo un abandono o un enfoque inadecuado que empeoró tu recuperación. Se estudia dentro del conjunto de la asistencia.
¿Cuáles son las negligencias médicas más comunes?
Entre las más frecuentes están los errores y retrasos de diagnóstico, los errores quirúrgicos, los de medicación, las infecciones evitables, la falta de consentimiento informado y los fallos de seguimiento. La negligencia en traumatología figura entre las que más reclamaciones generan.
¿Cuánto te pueden indemnizar por una negligencia médica?
No hay una cifra fija. Se calcula con el baremo de la Ley 35/2015 como referencia y depende del alcance de las secuelas, el daño moral, el lucro cesante y los gastos. Cada caso lo valora su informe pericial.
¿Cuánto cobra un abogado por una negligencia médica?
No trabajamos con tarifas cerradas ni queremos que el coste sea una barrera. En la primera valoración estudiamos tu caso y te explicamos con transparencia cómo planteamos el asunto, para que el coste no sea el motivo por el que renuncies a reclamar.
¿Cómo se demuestra una negligencia médica?
Con la historia clínica completa y el informe de un perito médico independiente que acredite que hubo un fallo, que ese fallo incumplió la lex artis y que existe relación de causa efecto con el daño.
Si un error en traumatología te ha dejado dolor o limitación, cuéntanos tu caso. Lo estudiamos con un perito médico y te decimos con claridad si podemos ayudarte.
Enlaces útiles: prótesis de cadera o rodilla mal colocada · negligencia por errores quirúrgicos · plazo para reclamar.