Somos un despacho de abogados especializado en negligencias médicas y trabajamos casos de mala praxis en neumología en toda España. Del lado del paciente, siempre. Lo primero que hacemos es estudiar tu caso antes de que des ningún paso: si no vemos recorrido, te lo decimos de frente; si lo hay, peleamos por la indemnización que corresponde al paciente.
Cuándo un problema respiratorio es una negligencia médica
No todo cáncer de pulmón o problema respiratorio detectado tarde es responsabilidad de nadie. Hay tumores agresivos y cuadros difíciles que evolucionan pese a un buen seguimiento. Hablamos de negligencia médica cuando el médico se apartó de la lex artis, es decir, del estándar de cuidado que un profesional razonable habría seguido ante esos mismos síntomas, y ese error causó al paciente un daño evitable.
Para que existan responsabilidad y derecho a indemnización tienen que encajar tres piezas: que hubo un error, que ese error incumplió la buena práctica médica y que existe una relación de causa efecto entre el fallo y el daño del paciente. En neumología ese error suele estar en no pedir una radiografía o un TAC ante síntomas de alarma persistentes, en no repetir ni ampliar un estudio con un hallazgo dudoso o en no derivar al especialista un cuadro que lo exigía. Demostrar esa mala praxis médica es el trabajo del abogado y del perito médico.
No siempre es mala suerte cuando la tos no se estudió
Los síntomas respiratorios persistentes tienen señales que la buena práctica obliga a estudiar, sobre todo en personas con factores de riesgo. Una tos que dura semanas, un esputo con sangre, una pérdida de peso, una radiografía con una imagen dudosa que exige repetir o ampliar el estudio.
Cuando esos avisos se atribuyen sin más al tabaco o a un catarro que se alarga, y no se pide la prueba de imagen ni se deriva a neumología, se pierde un tiempo que en un cáncer de pulmón es decisivo. También ocurre con patologías graves como una embolia pulmonar o una neumonía complicada que se detectan tarde y dejan secuelas que se podían haber evitado. Descubrir que había una radiografía anómala que no se siguió genera una rabia legítima, y el impacto emocional de una negligencia así es profundo. Muchas víctimas pierden la confianza en el sistema sanitario. Si hubo un fallo evitable, eso puede ser una negligencia médica que da derecho a reclamar. Cuéntanos tu caso y sal de dudas.
Errores en neumología más frecuentes
La neumología tiene sus protocolos y sus tiempos. Estos son los errores que más veces vemos convertidos en una reclamación por negligencias médicas:
- Cáncer de pulmón no detectado a tiempo, con síntomas o imágenes de alarma que no se estudiaron con la prueba adecuada.
- Radiografía o TAC mal interpretados, una lesión visible en la imagen que se pasó por alto o se informó mal.
- No repetir ni ampliar un estudio dudoso que los protocolos obligaban a completar.
- Retraso en una embolia pulmonar o una neumonía grave, con secuelas evitables.
- Falta de seguimiento de un nódulo pulmonar o de un paciente de riesgo.
- Mal manejo de una insuficiencia respiratoria aguda o de la oxigenoterapia.
- Complicaciones en una broncoscopia o en una biopsia pulmonar por un fallo de técnica.
En muchos casos, el daño no es el problema inicial, sino el tiempo perdido: el tumor que avanzó, la insuficiencia que se cronificó, las secuelas que ya no se pudieron evitar. Si te reconoces en alguno de estos supuestos, merece la pena que un perito médico revise qué ocurrió antes de dar nada por perdido.
Qué secuelas puede dejar una mala praxis en neumología
El alcance de una negligencia neumológica va desde lo reversible hasta lo más grave. Entre las secuelas y lesiones que valoramos con el perito médico están la extensión de un cáncer de pulmón que avanzó por el retraso, la insuficiencia respiratoria crónica que obliga a oxígeno domiciliario, las secuelas de una embolia pulmonar o de una neumonía mal tratada, la pérdida de capacidad pulmonar que deja al paciente dependiente y, en los casos más duros, el fallecimiento del paciente.
El diagnóstico precoz del cáncer de pulmón mejora las tasas de supervivencia y reduce la necesidad de tratamientos agresivos; un diagnóstico tardío, en cambio, permite que el tumor progrese y aparezcan metástasis. Ese tiempo perdido es, muchas veces, el verdadero daño.
Cada uno de esos daños tiene una traducción jurídica y económica. Por eso el primer paso siempre es medir bien el daño con el perito: sin una valoración seria, ninguna reclamación se sostiene ante los tribunales.
Cómo demuestra el abogado una negligencia en neumología
Reclamar una mala praxis no es rellenar un formulario, es construir una prueba sólida. Nuestro proceso es siempre el mismo, para que sepas en todo momento por dónde vas y qué hace cada abogado del equipo.
El proceso empieza por reunir la historia clínica completa del paciente, con las radiografías, los TAC, los informes de las pruebas y las anotaciones de las consultas. Todo paciente tiene derecho a recibir copia de su historia clínica: se solicita por escrito al hospital, y conviene enviar esa petición por burofax para que quede constancia. Si el centro te la niega o la retrasa, la reclamamos por ti.
Con esa documentación, uno de nuestros peritos médicos neumólogos o radiólogos analiza si hubo un error y si el daño se pudo evitar. Ese informe pericial es la pieza clave de cualquier reclamación por responsabilidad sanitaria: es lo que acredita la relación de causa efecto entre el fallo y el daño, y su calidad marca las probabilidades de éxito. Sin él, no hay caso que se sostenga ante los tribunales. Nuestros abogados leen la historia clínica de forma cronológica junto al perito para reconstruir qué se hizo, cuándo y por qué.
Responsabilidad civil, penal y patrimonial del médico
Una misma negligencia neumológica puede dar lugar a varios tipos de responsabilidad, y elegir la vía correcta es decisivo, porque equivocarla hace perder buenos casos:
- Si el paciente se atendió en la sanidad pública, se reclama por responsabilidad patrimonial de la Administración (Ley 40/2015). El plazo general es de un año desde que las secuelas quedan estabilizadas.
- Si fue en un centro o médico privado, se reclama por la vía civil (art. 1902 del Código Civil), con un plazo de un año, o el contractual, que puede llegar a cinco años, frente al profesional, el hospital o su aseguradora. Esa aseguradora responde por la responsabilidad civil del médico.
- En los casos más graves cabe además la vía penal por imprudencia profesional, un delito cuyos plazos de prescripción varían según la gravedad de las lesiones y que puede terminar en una pena de prisión para el responsable.
En los retrasos de cáncer entra, además, la pérdida de oportunidad: aunque nadie pueda asegurar la curación, el retraso privó al paciente de una posibilidad real de estar mejor, y eso se indemniza. La jurisprudencia del Tribunal Supremo reconoce esta figura en las negligencias médicas, y hay sentencias con condena a hospitales por un diagnóstico de cáncer de pulmón que llegó tarde.
En la sanidad pública la reclamación se inicia por vía administrativa, conforme a la Ley 39/2015: se presenta por escrito ante la gerencia del hospital, la Administración dispone de seis meses para resolver y, si no contesta, opera el silencio y queda abierta la vía contencioso-administrativa. En la privada se negocia primero con la aseguradora y solo se acude al juzgado si no hay un acuerdo justo. Los plazos concretos pueden variar según la comunidad autónoma.
Retrasos por listas de espera en neumología
Un capítulo propio de la sanidad pública son las listas de espera, donde un paciente con una imagen sospechosa puede aguardar semanas para un TAC de confirmación o para una consulta con el especialista. Un retraso administrativo en una prueba solicitada con carácter preferente puede, si agrava la enfermedad, generar responsabilidad. No basta con la demora en sí: hay que acreditar con el perito que ese tiempo perdido tuvo consecuencias sobre el pronóstico. Cuando así ocurre, esa demora también entra en la reclamación.
El consentimiento informado en las pruebas respiratorias
Antes de una broncoscopia, una biopsia pulmonar o una cirugía torácica, el paciente debe firmar un consentimiento informado. La Ley 41/2002 regula la autonomía del paciente y su derecho a la información: ese consentimiento tiene que ser claro y comprensible, darse antes de la intervención y explicar los riesgos reales. Un documento genérico no cumple la ley. La falta de consentimiento informado puede, por sí sola, motivar una condena, y firmarlo no exime al médico de su responsabilidad si actuó por debajo de la lex artis.
Abogados especialistas en negligencias médicas en toda España
No necesitas tener el despacho en tu ciudad. Trabajamos con pacientes de toda España y la mayor parte del proceso se hace sin que tengas que moverte. Nuestros abogados, especialistas en negligencias médicas, se ocupan de pedir la documentación, coordinar a los peritos médicos y llevar la reclamación de principio a fin. Tú te centras en tu tratamiento.
Como víctima de una negligencia, el paciente tiene unos derechos concretos, y hacerlos valer no debería depender de tener cerca a un buen abogado. Por eso llevamos casos de cáncer de pulmón no diagnosticado y de otra mala praxis en neumología en cualquier comunidad, tanto en la sanidad pública como en la privada.
Un equipo con experiencia a tu lado
Detrás de cada reclamación hay un equipo de abogados especialistas en negligencias con años de trayectoria y una red de peritos médicos de confianza. Esa experiencia nos permite anticipar la estrategia de las aseguradoras y de la Administración, y defender a nuestros clientes y a sus familiares con rigor. Trabajamos con transparencia y con un compromiso claro: un servicio cercano, en el que sepas siempre en qué punto está tu asunto y qué siguiente paso conviene dar. No prometemos resultados que no dependen de nosotros; sí garantizamos honestidad en el análisis y dedicación en la defensa.
Indemnización por negligencia neumológica: qué puedes reclamar
La indemnización busca reparar todo el daño del paciente, no solo una parte. Con carácter orientativo se calcula tomando como referencia el baremo de tráfico de la Ley 35/2015, el mismo que se usa en accidentes, adaptado a cada caso. Se valora:
- El daño personal y el sufrimiento durante el tiempo sin diagnóstico o tratamiento correcto.
- Las secuelas respiratorias que hayan quedado y su impacto en la vida diaria del paciente.
- El daño moral, especialmente grave cuando el pronóstico empeoró o hubo un fallecimiento.
- El lucro cesante, si el paciente ha dejado de ingresar por bajas o incapacidad.
- Los gastos de tratamientos, oxigenoterapia, rehabilitación y cuidados.
No podemos darte una cifra exacta sin ver tu documentación, y desconfía de quien te la prometa. Para hacerte una idea inicial, usa nuestra calculadora de indemnización. Es un punto de partida, no una cifra cerrada: cada caso se valora con su pericia.
Plazos para reclamar: no lo dejes pasar
El tiempo corre, y este es el error que más casos buenos echa a perder. Como regla general hay un año de plazo, pero no siempre empieza a contar el día del diagnóstico: en muchos casos cuenta desde que las secuelas quedan estabilizadas y se conoce su alcance real. En un fallecimiento, desde el momento del deceso. Como cada situación es distinta, cuanto antes lo consultes, más fuerte llega tu reclamación. Compruébalo en nuestro apartado de plazos.
Por qué elegirnos
Trabajamos solo negligencias médicas, con peritos médicos especializados desde el primer análisis. Conocemos cómo se lee una radiografía o un TAC de tórax y dónde suelen estar los fallos en el diagnóstico de un cáncer de pulmón, y eso marca la diferencia a la hora de sostener un caso. Sabemos también que abrir un procedimiento asusta, también por lo económico. Por eso planteamos el proceso de forma que el coste no sea el motivo por el que renuncies a reclamar lo que es tuyo. Te lo explicamos con transparencia antes de dar cualquier paso, sin letra pequeña y sin promesas vacías.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un error médico?
Es un fallo evitable en la asistencia, por acción o por omisión, que se aparta del estándar de cuidado esperado. No todo error genera responsabilidad: para reclamar, ese error tiene que haber causado un daño al paciente y apartarse de la lex artis.
¿Cómo se llama a un error médico cuando es reclamable?
Se le llama mala praxis o negligencia médica: es la actuación sanitaria que se aparta de la lex artis y causa un daño evitable al paciente.
¿Cuáles son los 4 tipos de responsabilidades?
En una negligencia médica pueden concurrir la responsabilidad civil (frente al profesional o su aseguradora), la penal (por imprudencia grave), la patrimonial de la Administración (en la sanidad pública) y la deontológica ante el colegio profesional.
¿Cómo se reclama una negligencia médica?
Se reúne la historia clínica, un perito médico elabora el informe pericial y, con esa prueba, los abogados dirigen la reclamación por la vía que corresponda: administrativa en la sanidad pública, civil en la privada o penal en los casos graves. El primer paso siempre es el estudio del caso.
¿Cuáles son los requisitos para que exista una negligencia médica?
Hacen falta tres: un daño real al paciente, una actuación que se apartó de la lex artis y una relación de causa efecto entre ese fallo y el daño. Sin cualquiera de esos tres elementos, acreditados por un informe pericial, no hay negligencia que reclamar.
¿Cuándo se puede reclamar por un cáncer de pulmón diagnosticado tarde?
Cuando había síntomas o imágenes de alarma que obligaban a hacer un TAC o una derivación, y no se hizo lo que un profesional razonable habría hecho. Si ese retraso agravó el pronóstico, hay base para reclamar.
En una radiografía antigua ya se veía algo que nadie siguió, ¿puedo reclamar?
Ese es uno de los casos más claros. Si una lesión visible en una prueba se pasó por alto o no se dio seguimiento, un perito puede acreditar el retraso y su impacto en el paciente.
¿Qué diferencia hay entre negligencia y mala praxis?
En la práctica se usan casi como sinónimos. La mala praxis es la actuación que se aparta de la lex artis; la negligencia es una de sus formas, por acción o por omisión. Lo relevante es que hubo un error evitable que causó un daño al paciente.
¿Cómo se demuestra una negligencia en neumología?
Con la historia clínica, las pruebas de imagen y un informe pericial médico que compara lo que se hizo con lo que debía haberse hecho. Sin ese informe, la reclamación no prospera.
¿Dónde se hace la denuncia por negligencia médica?
Depende de la vía. En la sanidad pública se presenta primero una reclamación administrativa por escrito ante la gerencia del hospital (Ley 39/2015); en la privada, la reclamación civil se dirige contra el centro o su aseguradora. Para denunciar por la vía penal, reservada a los casos más graves, se acude al juzgado.
¿Cuánto te pueden indemnizar por una negligencia neumológica?
No hay una cifra fija: depende del daño, de las secuelas y del baremo de la Ley 35/2015 aplicado a tu caso. Sin ver la documentación, cualquier cantidad concreta sería un engaño.
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar?
En la sanidad pública, un año desde que las secuelas se estabilizan; en la privada, el plazo civil puede llegar a cinco años. En un fallecimiento cuenta desde el momento del deceso. Al ser plazos que corren, no lo dejes pasar.
¿Cuánto cuesta reclamar por una negligencia médica?
Depende de cada caso. Lo importante es que el coste no sea el motivo por el que renuncies a reclamar lo que es tuyo: por eso estudiamos primero tu documentación y te explicamos con transparencia cómo planteamos el asunto, sin letra pequeña.
Si sospechas que un error en el manejo de tu problema respiratorio te causó un daño que se podía haber evitado, cuéntanos tu caso. Lo estudiamos con un perito médico y te decimos con claridad si podemos ayudarte.
Enlaces útiles: diagnóstico tardío de cáncer · negligencia en radiología · error de diagnóstico · plazo para reclamar.