Somos un despacho de abogados especializado en negligencias médicas y trabajamos casos de mala praxis dental en toda España. Del lado del paciente, siempre. Lo primero que hacemos es estudiar tu caso antes de que des ningún paso: si no vemos recorrido, te lo decimos de frente; si lo hay, peleamos por la indemnización que corresponde al paciente.
Cuándo un tratamiento dental es una negligencia médica
No todo tratamiento dental que sale mal es una negligencia. Hay riesgos propios de cada técnica y bocas complicadas. La clave es la lex artis: lo que un odontólogo prudente, con los medios de la clínica, habría hecho en tu caso. Hablamos de negligencia dental cuando el profesional se apartó de esa buena práctica y ese error causó al paciente un daño evitable.
Para que exista responsabilidad tienen que encajar tres piezas: que hubo un error, que ese error incumplió la buena práctica y que existe una relación de causa efecto entre el fallo y el daño del paciente. En odontología ese error suele estar en colocar implantes sin un estudio previo del hueso, invadir el nervio dentario por no medir bien, dejar una infección sin tratar o proponer un tratamiento que no necesitabas. Ahí es donde el mal resultado deja de ser un imprevisto y pasa a ser responsabilidad sanitaria. Demostrarlo es el trabajo del abogado y del perito odontólogo.
No es normal pagar por una boca sana y quedarte peor
La negligencia dental tiene un componente que otras no tienen: casi siempre la pagaste tú, de tu bolsillo, en una clínica privada. Ahorraste, financiaste el tratamiento o te fiaste de un presupuesto que parecía razonable. Y ahora, además del daño físico, cargas con la sensación de haber tirado el dinero.
Puede que te colocaran unos implantes que se han movido o se han caído. Puede que una extracción te dejara una lesión en un nervio, con hormigueo o pérdida de sensibilidad en el labio o la lengua. Puede que una ortodoncia mal planificada te haya estropeado la mordida. Es normal sentir rabia y vergüenza por haber confiado, y el impacto emocional de una negligencia así es profundo. Cuando hubo un fallo evitable, se puede reclamar. Cuéntanos tu caso y sal de dudas.
Errores dentales más frecuentes
La odontología tiene su técnica y sus protocolos. Estos son los errores que más veces vemos convertidos en una reclamación por mala praxis dental:
- Implantes mal colocados, sin estudio del hueso, mal orientados o en un sitio sin soporte suficiente, que acaban por fracasar.
- Lesiones nerviosas, una extracción o un implante que invade el nervio dentario y deja hormigueo o falta de sensibilidad, a veces permanente.
- Extracción incorrecta, la pieza equivocada, fragmentos de raíz olvidados o daño a los dientes vecinos.
- Errores de ortodoncia, un plan mal calculado que estropea la mordida, reabsorbe raíces o alarga el tratamiento sin resultado.
- Infecciones, por falta de higiene, de profilaxis o de seguimiento, que se pudieron evitar.
- Tratamientos innecesarios, una obra en la boca que no necesitabas, con más riesgo que beneficio.
Si te reconoces en alguno de estos supuestos, merece la pena que un perito odontólogo revise qué ocurrió antes de dar nada por perdido.
Qué secuelas puede dejar una mala praxis dental
El alcance de una negligencia dental va desde lo reparable hasta lo permanente. Entre las secuelas y lesiones que valoramos con el perito están la pérdida de piezas dentales, el daño nervioso con pérdida de sensibilidad en el labio, la lengua o el mentón, las infecciones de repetición, la pérdida de hueso, el perjuicio estético y funcional de una mordida arruinada y el coste de rehacer todo el tratamiento en otra clínica.
Cada uno de esos daños tiene una traducción jurídica y económica. Por eso el primer paso siempre es medir bien el daño: sin una valoración seria, ninguna reclamación se sostiene.
Cómo reclama un abogado una negligencia odontológica
Reclamar una mala praxis dental no es rellenar un formulario, es construir una prueba sólida. Nuestro proceso es siempre el mismo, para que sepas en todo momento por dónde vas.
El proceso empieza por reunir la historia clínica completa del paciente, con las radiografías, el TAC dental, los presupuestos y el consentimiento que firmaste. Todo paciente tiene derecho a recibir copia de su historia clínica: se solicita por escrito a la clínica, y conviene enviar esa petición por burofax para que quede constancia. Ahí está la secuencia real de lo que se hizo.
Con esa documentación, un perito médico odontólogo revisa si se respetó la lex artis o si hubo un daño evitable. Ese informe pericial es la pieza clave de cualquier reclamación: es lo que acredita la relación de causa efecto entre el fallo y el daño, y su calidad marca las probabilidades de éxito. Sin él, no hay caso que se sostenga ante los tribunales.
Como casi toda la odontología es sanidad privada, la vía habitual es la civil, por el artículo 1902 del Código Civil, con un plazo de un año desde que el daño queda estabilizado, o el plazo contractual, que puede llegar a cinco años. La reclamación se dirige contra la clínica, el profesional o su aseguradora, que responde por la responsabilidad civil del odontólogo. En los casos más graves cabe también la vía penal por imprudencia profesional, cuyos plazos varían según la gravedad de las lesiones. Existe además la queja ante el Colegio de Dentistas, aunque esa vía no busca la indemnización.
Hay sentencias que condenan a clínicas dentales por implantes mal colocados, por lesiones del nervio dentario o por tratamientos innecesarios. Nuestros abogados, especialistas en negligencias médicas, leen la historia clínica de forma cronológica junto con el perito odontólogo para reconstruir qué se hizo, cuándo y por qué, y así defender a las víctimas de una mala praxis dental con una prueba sólida.
El consentimiento informado en odontología
Antes de una extracción compleja, un implante o un tratamiento de ortodoncia, el paciente debe firmar un consentimiento informado. La Ley 41/2002 regula la autonomía del paciente y su derecho a la información: ese consentimiento tiene que ser claro y comprensible, darse antes de la intervención y explicar los riesgos reales, como la lesión de un nervio. Un documento genérico firmado a última hora no cumple la ley. La falta de consentimiento informado puede, por sí sola, motivar una condena, y firmarlo no exime al odontólogo de su responsabilidad si actuó por debajo de la lex artis.
Abogados de negligencias dentales en toda España
No necesitas tener el despacho en tu ciudad. Trabajamos con pacientes de toda España y la mayor parte del proceso se hace sin que tengas que moverte. Nuestros abogados se ocupan de pedir la documentación, coordinar al perito odontólogo y llevar la reclamación de principio a fin. Tú te centras en arreglar tu boca.
Como víctima de una negligencia, el paciente tiene unos derechos concretos, y hacerlos valer no debería depender de tener cerca a un buen abogado. Por eso, como despacho de abogados de mala praxis dental, llevamos casos en cualquier comunidad, casi siempre frente a clínicas privadas.
Indemnización por negligencia dental: qué puedes reclamar
La indemnización busca reparar todo el daño del paciente y, en muchos casos, lo que costará arreglar lo que salió mal. Con carácter orientativo se calcula tomando como referencia el baremo de tráfico de la Ley 35/2015, que se aplica por analogía en negligencias médicas. Se valora:
- El coste del tratamiento reparador, quitar lo mal hecho y volver a empezar en otra clínica.
- Las secuelas, como la pérdida de sensibilidad de una lesión nerviosa o la pérdida de piezas.
- El daño moral por el dolor, las molestias y el tiempo con la boca sin resolver.
- El importe de lo que pagaste por un tratamiento que no cumplió su fin.
No podemos darte una cifra exacta sin ver tu documentación, y desconfía de quien te la prometa. Para hacerte una idea inicial, usa nuestra calculadora de indemnización. Es un punto de partida, no una cifra cerrada: cada caso se valora con su pericia.
Plazos para reclamar: no lo dejes pasar
El tiempo corre, y este es el error que más casos buenos echa a perder. En la odontología privada el plazo civil es de un año desde que el daño queda estabilizado, o el contractual, que puede llegar a cinco años. Como cada situación es distinta, cuanto antes lo consultes, más fuerte llega tu reclamación. Compruébalo en nuestro apartado de plazos.
Por qué elegirnos
Trabajamos solo negligencias médicas, con peritos odontólogos colaboradores desde el primer análisis. Entendemos los informes clínicos y sabemos dónde suelen estar los fallos en un implante, una extracción o una ortodoncia, y eso marca la diferencia a la hora de sostener un caso. Sabemos también que abrir un procedimiento asusta, también por lo económico. Por eso planteamos el proceso de forma que el coste no sea el motivo por el que renuncies a reclamar lo que es tuyo. Te lo explicamos con transparencia antes de dar cualquier paso, sin letra pequeña y sin promesas vacías.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un error médico?
Es un fallo evitable en la asistencia, por acción o por omisión, que se aparta del estándar de cuidado esperado. En odontología, para reclamar, ese error tiene que haber causado un daño al paciente y apartarse de la lex artis; un mal resultado por sí solo no basta.
¿Cómo reclamar por una mala praxis dental?
Reuniendo tu historia clínica y las radiografías, y llevándolas a un perito odontólogo que valore si el tratamiento se apartó de la buena práctica. Con ese informe se articula la reclamación, normalmente por la vía civil al tratarse de sanidad privada. El primer paso es que revisemos tu documentación.
¿Qué indemnización por negligencia dental puedo pedir?
Depende del daño: el coste de rehacer el tratamiento, las secuelas que hayan quedado y el daño moral. Se orienta con el baremo de la Ley 35/2015. Sin ver la documentación, cualquier cifra concreta sería un engaño; solo el peritaje fija el importe real.
¿Cómo denunciar a un dentista?
Hay varias vías. La más habitual para recuperar una indemnización es la reclamación civil contra la clínica y su seguro. Existe también la queja ante el Colegio de Dentistas y, en los casos graves, la vía penal. Te explicamos cuál encaja con tu situación tras estudiarla.
¿Y si firmé un consentimiento?
Firmar un papel no te quita el derecho a reclamar. La Ley 41/2002 exige que la información fuera real y comprensible, no un formulario genérico. Si no te explicaron los riesgos concretos ni las alternativas, esa falta de información puede reclamarse aunque hubiera consentimiento firmado, y el documento no exime al odontólogo de su responsabilidad.
¿Qué diferencia hay entre negligencia y mala praxis?
En la práctica se usan casi como sinónimos. La mala praxis es la actuación que se aparta de la lex artis; la negligencia es una de sus formas, por acción o por omisión. Lo relevante es que hubo un error evitable que causó un daño al paciente.
¿Cómo se demuestra una negligencia dental?
Con la historia clínica, las radiografías y un informe de un perito odontólogo que compara lo que se hizo con lo que debía haberse hecho. Sin ese informe, la reclamación no prospera.
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar?
En la odontología privada, un año desde que el daño se estabiliza, o hasta cinco años por la vía contractual. Al ser un plazo que corre, no lo dejes pasar.
¿Cuánto cuesta reclamar por una negligencia dental?
Depende de cada caso. Lo importante es que el coste no sea el motivo por el que renuncies a reclamar lo que es tuyo: por eso estudiamos primero tu documentación y te explicamos con transparencia cómo planteamos el asunto, sin letra pequeña.
Si un tratamiento dental te ha dejado peor de lo que estabas y crees que se pudo evitar, cuéntanos tu caso. Lo estudiamos con nuestro perito odontólogo y te decimos con claridad si podemos ayudarte.
Enlaces útiles: implante dental mal colocado · falta de consentimiento informado · error de diagnóstico · plazo para reclamar.