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Abogados especialistas · Toda España

Abogado de negligencias médicas en salud mental

Pediste ayuda para un familiar que estaba mal, avisaste del riesgo y aun así no se le vigiló ni se le trató como necesitaba. Cuando una crisis de salud mental se subestima, las consecuencias pueden ser irreparables. Si sientes que no se hizo lo que se debía, cuéntanos tu caso y lo estudiamos con un perito médico, con todo el respeto que merece.

Cuéntanos tu caso

Un despacho especializado en negligencias psiquiátricas

Somos un despacho de abogados especializado en negligencias médicas y trabajamos casos de mala praxis en psiquiatría y salud mental en toda España, del lado del paciente y de su familia. Este es uno de los terrenos más dolorosos, y por eso lo primero que hacemos es estudiar el caso con la historia clínica delante, sin prisa y sin juicios, para decirte con honestidad si hubo una negligencia que se pueda reclamar.

Cuándo un fallo en salud mental es una negligencia médica

No todo desenlace trágico es una negligencia. La salud mental es compleja y un mal resultado puede darse pese a una atención correcta. Hablamos de negligencia médica cuando la actuación del profesional se aparta de la lex artis, es decir, del deber de cuidado que la medicina exige, y ese fallo causa al paciente un daño evitable.

Para que exista responsabilidad sanitaria tienen que darse tres piezas: que hubo un error o una omisión, que esa conducta incumplió el deber profesional y que existe una relación de causa efecto entre el fallo y el daño. La salud mental exige valorar el riesgo con la misma seriedad que cualquier otra urgencia médica. Un riesgo de suicidio minimizado, un alta que se da demasiado pronto o una falta de vigilancia en planta no son detalles menores: son decisiones clínicas que deben ajustarse a lo que la medicina exige.

Cuando se subestima el riesgo de suicidio

A menudo llega hasta nosotros una familia que perdió a alguien o que vive con las secuelas de una crisis que se pudo manejar de otra forma. Pedisteis ayuda, explicasteis lo que veíais en casa y sentís que no se os escuchó. A ese dolor se suma una culpa que no os corresponde y una pregunta que no se apaga: ¿se pudo evitar?

La clave, en muchos casos, es la valoración del riesgo. Cuando un profesional tiene delante a un paciente con ideación o con antecedentes de intentos y no adopta las medidas de vigilancia y tratamiento que exige esa situación, el deber de cuidado falla. Lo que la familia comunica forma parte de la información clínica y también debe valorarse. No estás exagerando por querer entender qué pasó. Cuéntanos tu caso y sal de dudas.

La urgencia psiquiátrica: qué debe valorarse

Una urgencia psiquiátrica exige la misma diligencia que cualquier otra urgencia. El profesional debe valorar el riesgo, dejar constancia de esa valoración en la historia clínica y decidir las medidas: la vigilancia, el tratamiento, el ingreso cuando procede y el plan de seguimiento al alta. Los internamientos involuntarios, además, deben cumplir garantías legales y contar con control judicial, porque afectan a derechos fundamentales del paciente.

Cuando esa cadena se rompe, cuando el riesgo era previsible y no se tomaron las medidas razonables, aparece la posibilidad de reclamar por el daño causado. El paciente psiquiátrico tiene derecho a un entorno seguro y terapéutico, y ese derecho es exigible.

Situaciones de mala praxis y negligencia más frecuentes

En las reclamaciones de salud mental se repiten situaciones como estas:

  • Riesgo de suicidio valorado por debajo de lo que indicaban los antecedentes y los síntomas.
  • Alta hospitalaria precoz de un paciente que seguía en crisis, con reingresos urgentes poco después.
  • Falta de supervisión en planta o en la unidad, que permitió una autolesión.
  • Sobremedicación o efectos secundarios severos por un tratamiento mal ajustado.
  • Retirada o cambio de medicación sin el seguimiento necesario.
  • Ausencia de un plan de seguimiento tras el alta o tras un intento previo.
  • No ingresar a un paciente que reunía criterios claros para ello, ni derivarlo a un centro adecuado.

No todo desenlace trágico es una negligencia, y te lo diremos con franqueza. Pero cuando el riesgo era previsible, se había avisado y aun así no se adoptaron medidas razonables, hay motivos serios para reclamar.

Qué daño puede sufrir el paciente

Una negligencia psiquiátrica puede dejar secuelas físicas y psíquicas graves, derivadas de una autolesión, de un intento no prevenido o de un tratamiento inadecuado. Entre los daños que valoramos con el perito médico están las lesiones permanentes, el agravamiento del trastorno, la necesidad de atención y apoyo prolongados y, en los casos más duros, el fallecimiento del paciente.

Cada uno de esos daños tiene una traducción jurídica y económica, tanto para el paciente como para su familia. Por eso el primer paso siempre es medir bien la consecuencia del fallo, con rigor y con sensibilidad.

Cómo demostramos una negligencia psiquiátrica

Reclamar una mala praxis no es rellenar un formulario, es construir una prueba sólida. El primer paso es la historia clínica completa: las valoraciones psiquiátricas, las escalas de riesgo, las notas de evolución, las hojas de enfermería y el informe del alta. Ahí queda registrado qué riesgo se apreció y qué medidas se tomaron. La Ley 41/2002 reconoce tu derecho a una copia de esa documentación; si no te la dan, la reclamamos por ti.

Con ella trabaja el perito médico. Un segundo psiquiatra, independiente, valora si la actuación respetó la lex artis, es decir, si se evaluó bien el riesgo y se adoptaron las precauciones que un profesional prudente habría tomado. Ese informe pericial es lo que sostiene la reclamación y lo que acredita la relación de causa efecto. Cuando el resultado más grave se pudo evitar con una actuación adecuada, entra en juego también la pérdida de oportunidad.

La vía depende del ámbito. En la sanidad pública se reclama por responsabilidad patrimonial de la Administración, según la Ley 40/2015, con un plazo de un año desde la estabilización de las secuelas o desde el fallecimiento. En la privada, la vía es civil, por el artículo 1902 del Código Civil, frente al profesional, el centro o su aseguradora.

Abogados de negligencia psiquiátrica en toda España

No necesitas tener el despacho en tu ciudad. Reclamamos frente a hospitales y unidades de salud mental de la sanidad pública y frente a centros privados en cualquier comunidad. Nos ocupamos de pedir la documentación, coordinar al perito médico y llevar la reclamación de principio a fin, sin que tengas que moverte. Como víctima de una negligencia, tú y tu familia tenéis unos derechos concretos que merece la pena hacer valer.

Indemnización por negligencia psiquiátrica: qué puedes reclamar

La indemnización busca reparar todo el daño. Con carácter orientativo se calcula tomando como referencia el baremo de la Ley 35/2015, adaptado a cada caso. Se valora:

  • Las secuelas físicas y psíquicas derivadas del episodio.
  • La atención, el tratamiento y el apoyo posteriores.
  • El daño moral del paciente y de su familia.
  • El lucro cesante, cuando hay una pérdida de ingresos por la incapacidad.
  • En caso de fallecimiento, la indemnización que corresponde a los familiares más cercanos.

No podemos darte una cifra exacta sin ver tu documentación, y desconfía de quien te la prometa. Para una primera idea usa nuestra calculadora de indemnización, teniendo presente que la cantidad real depende del informe pericial.

Plazos para reclamar: no lo dejes pasar

El tiempo corre, y este es el error que más casos buenos echa a perder. Como regla general hay un año de plazo, que en la sanidad pública cuenta desde la estabilización de las secuelas o desde el fallecimiento. En la vía civil los plazos pueden ser distintos según el tipo de responsabilidad. Como cada situación cambia, revísalo cuanto antes en nuestra guía de plazos.

Por qué elegirnos

Somos un despacho especializado en negligencias médicas, y sabemos que un caso de salud mental se lleva con una sensibilidad distinta. Trabajamos con peritos de psiquiatría capaces de leer una historia clínica y explicar si el riesgo se valoró bien. Somos honestos: si no vemos negligencia, te lo decimos. Y si la hay, planteamos el caso para que el coste no sea lo que te impida buscar respuestas y responsabilidad. Lo primero es escucharte.

Preguntas frecuentes

¿Se puede reclamar por un suicidio en el hospital o tras un alta?
En ciertos casos sí. La clave es si el riesgo era previsible según los antecedentes y la evolución, y si el equipo adoptó las medidas de vigilancia y tratamiento que exige la lex artis. Hay que analizarlo con la historia clínica y un perito médico.

Avisé de que estaba mal y no me hicieron caso, ¿eso importa?
Mucho. Lo que la familia comunica forma parte de la información clínica que debe valorarse. Que se avisara del riesgo y aun así no se actuara es un elemento central en este tipo de reclamaciones.

¿Y si le dieron el alta demasiado pronto?
El alta precoz de un paciente que seguía en crisis puede ser negligente, sobre todo si hubo un reingreso urgente poco después. Es una situación parecida a la falta de seguimiento médico, donde el problema es lo que no se controló a tiempo.

¿Es negligencia sobremedicar a un paciente?
Puede serlo. Un tratamiento mal ajustado, con efectos secundarios severos o sin el seguimiento debido, se aparta del deber de cuidado y puede fundamentar una reclamación si causó un daño.

¿Cómo se demuestra una negligencia psiquiátrica?
Con la historia clínica, las escalas de riesgo registradas y un informe de un perito médico que valora si la actuación respetó la lex artis. Hay que probar que se actuó por debajo de lo exigible y que ese fallo causó o agravó el daño.

¿Cuánto tiempo tengo para reclamar?
En la sanidad pública, un año desde la estabilización de las secuelas o desde el fallecimiento. En la privada, los plazos civiles son distintos. Revísalo pronto con nosotros para no perder la vía.

Si sientes que una crisis de salud mental no se atendió como debía, no cargues solo con esa duda. Cuéntanos tu caso y lo estudiamos contigo, con el cuidado que necesitas.

Enlaces útiles: falta de seguimiento médico · negligencia en urgencias · reclamar un fallecimiento · plazo para reclamar.

Cuéntanos tu caso

Cómo trabajamos

Primero estudiamos, luego reclamamos.

Antes de dar ningún paso, un perito médico revisa tu historia clínica y valoramos si el daño se pudo evitar. Si vemos recorrido, peleamos por la indemnización que te corresponde; si no lo vemos, te lo decimos de frente.

Trabajamos con pacientes de toda España y llevamos casi todo el proceso sin que tengas que moverte. Nos ocupamos de pedir la documentación, coordinar al perito y llevar la reclamación de principio a fin.

Lo primero, porque corre

El plazo para reclamar no espera a que estés listo.

La ley pone un límite y, cuando pasa, ya no hay nada que hacer aunque tuvieras razón. Por eso va aquí arriba y no escondido en una pregunta frecuente.

Sanidad pública1 año

Desde que el daño se estabiliza. Responsabilidad patrimonial.

Sanidad privadaHasta 5 años

Según el tipo de responsabilidad. Vía civil.

La claveCuándo arranca

El reloj no empieza el día del error, sino cuando el daño queda determinado.

Las tres vías para reclamar

Cada vía tiene su propio procedimiento y su propio plazo. Se decide según dónde y cómo se produjo el daño.

01 · pública

Vía administrativa

Responsabilidad patrimonial
  • Cuando el daño ocurre en la sanidad pública, frente a la Administración.
  • Conforme a la Ley 40/2015.
  • Plazo general de un año desde la estabilización de las secuelas.
  • Empieza con una reclamación administrativa previa.
02 · privada

Vía civil

Responsabilidad civil o contractual
  • Cuando el daño se produce en la sanidad privada, frente al médico, la clínica o su aseguradora.
  • Por el artículo 1902 del Código Civil, con plazo de un año.
  • O por la vía contractual, con un plazo más amplio.
  • El informe pericial sostiene la demanda.
03 · penal

Vía penal

Imprudencia profesional grave
  • Reservada a los casos más graves de imprudencia profesional.
  • Por los artículos 142 y 152 del Código Penal.
  • No es la vía habitual: la mayoría se resuelve por la patrimonial o la civil.

Elegir mal la vía puede hacer perder un buen caso. Por eso determinamos el ámbito correcto desde el principio.

Cómo trabaja un despacho de negligencias médicas

Construimos la prueba, paso a paso.

Reclamar una mala praxis no es rellenar un formulario. El proceso es siempre el mismo, para que sepas en todo momento por dónde vas.

01 / 04

Escuchamos tu caso

Reunimos la documentación, empezando por tu historia clínica completa, los informes de alta y las pruebas.

02 / 04

Un perito lo analiza

Un perito médico independiente estudia si hubo un error y si ese error causó el daño. Sin un buen informe pericial, una reclamación por negligencia médica no se sostiene ante los tribunales.

03 / 04

Elegimos la vía

Si el daño ocurrió en la sanidad pública, se reclama por responsabilidad patrimonial. Si fue en la privada, por responsabilidad civil. En los casos más graves cabe también la vía penal.

04 / 04

Reclamamos y te acompañamos

Reclamamos la indemnización y te acompañamos hasta el final, negociando con la aseguradora o litigando según convenga a tu caso.

En muchos asuntos se negocia primero con la compañía de seguros del hospital o del médico, y solo se acude al juzgado si no hay un acuerdo justo. Tú decides siempre con toda la información delante.

Tipos de caso que reclamamos

Sin nombres y sin cifras: el tipo de negligencia y la vía por la que se reclama.

Retraso de diagnóstico oncológico

Vía civil · sanidad privadaSe valora la pérdida de oportunidad terapéutica cuando el diagnóstico llega tarde.

Lesión en cirugía programada

Responsabilidad patrimonial · sanidad públicaSe estudia si la secuela era evitable a partir del informe pericial.

Falta de consentimiento informado

Vía civil · sanidad privadaSe analiza el daño derivado de una información insuficiente antes del tratamiento.

Infección tras una intervención

Responsabilidad patrimonial · sanidad públicaSe revisa si hubo un fallo en los protocolos de asepsia.

Cada caso es distinto y su resultado depende de sus circunstancias. Estas categorías son orientativas y no garantizan un resultado.

Cuéntanos qué pasó. Te decimos si hay caso.

Sin compromiso y con criterio. Revisamos tu situación y te orientamos sobre la vía y el plazo antes de que decidas nada.