Somos un despacho de abogados especializado en negligencias médicas y trabajamos casos de mala praxis en el parto y de sufrimiento fetal en toda España. Del lado de la familia, siempre. Lo primero que hacemos es estudiar tu caso: si no vemos recorrido, te lo decimos de frente; si lo hay, reclamamos la indemnización que os corresponde.
La angustia de un sufrimiento fetal que no se atendió
Vivir esto es de las cosas más duras que existen. Confiabas en que os estaban vigilando, en que si algo iba mal alguien lo vería y reaccionaría. Y la sospecha de que las alarmas sonaron y nadie las escuchó a tiempo se queda clavada. No hablamos de mala suerte: hablamos de una falta de oxígeno, una hipoxia, que en muchos casos se podía haber cortado a tiempo con una decisión rápida.
Cuándo el sufrimiento fetal es una negligencia médica
El sufrimiento fetal, hoy también llamado pérdida de bienestar fetal o distrés fetal, no es en sí mismo una negligencia médica. Un feto puede sufrir durante el parto sin que nadie haya hecho nada mal. Lo que convierte esto en responsabilidad sanitaria es la respuesta del equipo ante esas señales.
Un abogado por sufrimiento fetal reclama cuando el registro avisaba y no se reaccionó como marca la lex artis. La buena práctica obliga a vigilar el bienestar del feto y a actuar ante los signos de pérdida de bienestar. Si esos signos aparecieron y la actuación se retrasó sin motivo, ahí hay un error médico que ha causado un daño concreto, y ese daño se puede indemnizar. Para que haya caso tienen que encajar el fallo, el incumplimiento de la buena práctica y la relación de causa efecto entre ese fallo y el daño del bebé.
No estás imaginando lo que pasó
Muchas familias llegan a nuestro despacho con la misma herida: nadie les dio respuestas claras. Les hablaron de complicaciones, de que «estas cosas pasan», pero por dentro saben que algo no se hizo como debía. Como madre y como padres tenéis derecho a saber si la asistencia respetó la buena práctica y, si no la respetó, a reclamar. Cuéntanos tu caso y sal de dudas.
Causas y señales de un sufrimiento fetal mal atendido
Entender por qué se produce ayuda a ver dónde pudo estar el fallo. El sufrimiento fetal suele deberse a una disminución del oxígeno que llega al bebé, y entre sus causas están la compresión del cordón umbilical, el desprendimiento de placenta, una hipertensión mal controlada de la madre, un parto demasiado prolongado o un uso inadecuado de oxitocina que provoca contracciones excesivas.
Estas son las señales que un perito médico busca en la documentación:
- Un registro cardiotocográfico con alteraciones de la frecuencia cardíaca del feto: desaceleraciones, bradicardia o pérdida de variabilidad que se prolongaron sin respuesta.
- Meconio en el líquido amniótico o una disminución de los movimientos del bebé, como signos de alerta.
- Un intervalo demasiado largo entre la alarma en el monitor y la decisión de extraer al bebé.
- Falta de monitorización continua cuando el caso la exigía, o monitor apagado o mal colocado en un momento crítico.
- Un pH bajo en la sangre del cordón o un test de Apgar deprimido al nacer, que confirman la falta de oxígeno.
- Ausencia de aviso al obstetra de guardia pese a un patrón claramente patológico.
Cuando la falta de oxígeno deja una lesión neurológica permanente, hablamos de una encefalopatía hipóxico-isquémica, y el caso se relaciona de cerca con la parálisis cerebral en el parto. El contexto completo del alumbramiento lo tratamos en negligencia en el parto y en negligencia en cesárea.
Cómo demuestra el abogado una mala praxis por sufrimiento fetal
Reclamar no es rellenar un formulario, es construir una prueba sólida. Todo empieza por conseguir la historia clínica entera, con especial atención al registro de monitorización fetal y al partograma. Son los documentos que permiten reconstruir, minuto a minuto, qué mostraba el monitor y cuándo se tomó cada decisión. Un perito médico especialista en obstetricia estudia ese material y determina si la reacción del equipo se ajustó o no a lo exigible.
Con el informe pericial se plantea la reclamación. Si el parto se atendió en la sanidad pública, la vía es la responsabilidad patrimonial de la Administración por la Ley 40/2015, con un plazo general de un año. Si fue en un centro privado, se reclama por la vía civil del artículo 1902 del Código Civil. Cuando el daño recae en el bebé y sus secuelas necesitan tiempo para estabilizarse, el cómputo del plazo puede empezar más tarde, pero no conviene fiarlo a eso. Repasa las reglas en nuestra guía de plazos para reclamar y consulta cuanto antes.
Abogados de negligencias en el parto en toda España
No necesitas tener el despacho en tu ciudad. Trabajamos con familias de toda España y nos ocupamos de pedir la documentación, coordinar al perito médico y llevar la reclamación de principio a fin, con la discreción que un tema así merece. Tú te centras en tu hijo y en tu familia.
Indemnización por sufrimiento fetal: qué puedes reclamar
La indemnización busca reparar todo el daño. Cubre las secuelas del bebé, el daño moral de la familia, los gastos médicos y de rehabilitación y, cuando la lesión es permanente, el coste de los cuidados y apoyos que necesitará de por vida. Si el sufrimiento fetal derivó en un daño neurológico grave, la valoración es muy elevada porque incorpora esas necesidades futuras.
El marco de referencia orientativo es el baremo de la Ley 35/2015. Con nuestra calculadora de indemnización puedes hacerte una primera idea, sabiendo que la cifra real dependerá del alcance de las secuelas y del informe del perito médico.
Por qué elegirnos
Defendemos únicamente a pacientes y familias, nunca a hospitales ni aseguradoras. Antes de plantear nada valoramos el caso con un perito médico, porque en el sufrimiento fetal la prueba lo es todo y no queremos generarte falsas expectativas. Atendemos en toda España y llevamos cada asunto con cercanía y reserva. Sobre el coste, preferimos hablarlo abiertamente desde el inicio: la situación económica no debería impedirte reclamar algo tan serio.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el sufrimiento fetal?
Es la situación en la que el bebé no recibe el oxígeno suficiente durante el embarazo o el parto. Se detecta sobre todo por el registro cardiotocográfico y por marcadores como el pH y el test de Apgar al nacer. Atendido a tiempo suele resolverse; ignorado puede dejar secuelas graves.
¿Cómo saber si mi bebé tuvo sufrimiento fetal?
Las pistas están en la historia clínica: alteraciones de la frecuencia cardíaca en el monitor, meconio en el líquido, un pH bajo o un Apgar deprimido al nacer, o un ingreso del recién nacido en neonatología. Un perito médico las interpreta en conjunto.
¿Cuándo el sufrimiento fetal es una negligencia médica?
Cuando el equipo tenía señales de que el bebé sufría y no actuó como marca la buena práctica, retrasando o descartando la cesárea o el parto instrumental que estaban indicados. El daño tiene que ser evitable y estar causado por esa falta de respuesta.
¿Cómo se demuestra?
Con la historia clínica completa, el registro de monitorización fetal y el partograma, analizados por un perito médico. Esos documentos muestran qué avisaba el monitor y cuánto se tardó en reaccionar.
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar?
En la sanidad pública el plazo general es de un año desde la estabilización de las secuelas; en la privada existen otros plazos. Cuando el afectado es un menor cuyas secuelas tardan en definirse, el cómputo puede iniciarse más tarde, pero lo prudente es consultar cuanto antes.
No necesitas certezas para empezar. Cuéntanos qué señales hubo y cómo se atendió tu parto, y lo estudiamos contigo para decirte si hay una reclamación viable.
Enlaces útiles: parálisis cerebral en el parto · negligencia en el parto · negligencia en cesárea · plazo para reclamar.