Somos un despacho de abogados especializado en negligencias médicas y llevamos casos de mala praxis y prótesis mamarias defectuosas en toda España. Del lado del paciente, siempre. Lo primero que hacemos es estudiar tu caso antes de que des ningún paso: revisamos tu historia clínica, la tarjeta de implantación y las pruebas, y valoramos con un perito médico si hay base para reclamar.
Cuándo hay negligencia médica por unos implantes mamarios
No toda complicación tras un aumento de pecho es una negligencia médica. La cirugía tiene riesgos conocidos y algunos problemas aparecen aunque el cirujano lo haga todo bien. Hablamos de mala praxis cuando el acto médico se apartó de la lex artis, es decir, de lo que un cirujano plástico prudente habría hecho, y ese error te causó un daño evitable.
Para que exista responsabilidad tienen que encajar tres piezas: que hubo un error, que ese error incumplió la buena praxis y que existe una relación de causa efecto entre el fallo y el daño. Pero en los implantes mamarios hay algo más: el problema puede no estar en el cirujano, sino en el propio implante. Cuando la prótesis es defectuosa, se abre también la responsabilidad del fabricante por producto defectuoso, una vía distinta y compatible con la reclamación al médico. Distinguir de quién es la culpa es parte de nuestro trabajo con el perito.
Tipos de prótesis mamarias y por qué fallan
Entender la prótesis ayuda a ver dónde puede fallar. Los implantes mamarios se diferencian por su relleno, por su forma y por su superficie, y todos deben estar aprobados por organismos de salud como la FDA. Por relleno, los de gel de silicona son los más utilizados hoy, mientras que los de solución salina se colocan vacíos y se rellenan durante la cirugía. Por forma, los redondos ofrecen un escote definido y un volumen homogéneo, los anatómicos imitan la curva natural del seno y los ergonómicos se adaptan al movimiento del cuerpo. Por superficie, pueden ser lisos o texturizados, y conviene saber que los texturizados se han asociado a un mayor riesgo del linfoma BIA-ALCL que los lisos.
Ninguna prótesis es para toda la vida: no son dispositivos permanentes, requieren una vigilancia periódica y es probable que en el futuro haya que revisarlas o cambiarlas. Los problemas más habituales son la rotura del implante, la contractura capsular (el endurecimiento de la cápsula que se forma alrededor), el desplazamiento, la asimetría, los cambios de sensibilidad, las infecciones y las reacciones al material. Cuando cualquiera de estos problemas nace de un fallo evitable del cirujano o de un defecto del producto, hay base para reclamar.
No es normal salir dañada de un aumento de pecho
Diste el paso con ilusión y ahora convives con dolor, con un pecho deforme o endurecido, o con la angustia de no saber qué llevas dentro. A la molestia física se suma el golpe emocional, porque afecta a cómo te ves y te sientes. Puede que notes que una prótesis se ha roto, que un pecho ha cambiado de forma, o que te hayas enterado por las noticias de que tu modelo de implante fue retirado.
No estás exagerando por querer respuestas. Como paciente tienes derecho a saber si la cirugía respetó la lex artis, si el implante era seguro y, si algo falló, a reclamar una indemnización. Cuéntanos tu caso y sal de dudas.
Errores y mala praxis médica más frecuentes
Cada caso es distinto, pero estos son los patrones que más vemos convertidos en una reclamación por implantes mamarios:
- Elección o colocación incorrecta del implante, con asimetrías o un resultado deforme.
- Contractura capsular grave por una técnica o un seguimiento inadecuados.
- Infección por fallos de higiene o de protocolo.
- Lesiones de estructuras vecinas durante la cirugía.
- Falta de información y de consentimiento informado sobre los riesgos reales, incluido el del propio modelo de prótesis.
- Falta de seguimiento cuando aparece una rotura o una complicación y nadie la aborda a tiempo.
- Uso de una prótesis defectuosa o retirada, con la responsabilidad añadida del fabricante.
Si te reconoces en alguno de estos casos, merece la pena que un perito médico revise qué ocurrió antes de darlo por perdido.
Rotura, prótesis defectuosas y los casos PIP y Allergan
Aquí está una de las claves de este ámbito. Cuando una prótesis se rompe o resulta defectuosa, no solo responde el cirujano: responde el fabricante por producto defectuoso. Ha ocurrido en escándalos conocidos:
- Las prótesis PIP, fabricadas con silicona industrial no apta para uso médico, que afectaron a miles de pacientes y generaron numerosas condenas.
- Las prótesis texturizadas de Allergan (Biocell), retiradas del mercado por su asociación con un tipo raro de linfoma, el LACG (linfoma anaplásico de células grandes asociado a implantes).
Si llevas una prótesis afectada, aunque todavía no tengas síntomas, conviene revisar tu tarjeta de implantación y valorar tu caso. Los síntomas de una rotura pueden ser cambios de forma o tamaño, bultos, dolor o inflamación, y ante cualquiera de ellos hay que hacer pruebas de imagen. Tanto la responsabilidad del cirujano y la clínica como la del fabricante pueden reclamarse: la Ley 22/1994, sobre responsabilidad por productos defectuosos, permite dirigirse contra el fabricante durante un plazo de hasta diez años desde que la prótesis se puso en circulación.
Qué daños y secuelas puede dejar
El alcance de una negligencia o de una prótesis defectuosa va desde lo estético hasta lo grave para la salud. Entre los daños y secuelas que valoramos con el perito médico están las deformidades y asimetrías, la contractura capsular dolorosa, las infecciones, las lesiones, la necesidad de cirugías de revisión para retirar o cambiar la prótesis, el daño moral y psicológico y, en los casos más serios ligados a productos defectuosos, riesgos para la vida y la salud. Cada uno de esos daños tiene una traducción jurídica y económica, así que el primer paso siempre es medir bien el daño con pruebas e informes.
Cómo se reclama: responsabilidad civil del cirujano y del fabricante
Reclamar una mala praxis no es rellenar un escrito, es construir una prueba sólida, paso a paso. El proceso empieza por reunir tu historia clínica completa y la tarjeta de implantación, que identifica el modelo y el fabricante. Tienes derecho a una copia y basta con solicitarla por escrito al hospital o a la clínica. Es la base de todo, y si te la niegan, la reclamamos por ti.
Con esa documentación, un perito médico independiente analiza si se respetó la lex artis o si hubo un daño evitable, y unos informes técnicos valoran si el implante era defectuoso. A partir de ahí se abre la responsabilidad civil, que puede dirigirse contra el cirujano, la clínica o su aseguradora por la mala praxis médica, y contra el fabricante por producto defectuoso. En los casos más graves cabe además la vía penal por imprudencia profesional, reservada a los supuestos de mayor gravedad. En la mayoría de casos se negocia primero con la aseguradora y solo se acude a los tribunales si no hay un acuerdo justo.
Abogados de negligencias por implantes mamarios en toda España
No necesitas tener el despacho en tu ciudad. Trabajamos con pacientes de toda España y la mayor parte del proceso se hace sin que tengas que moverte. Nos ocupamos de pedir la documentación, coordinar al perito médico y llevar la reclamación de principio a fin. Hacer valer tus derechos como paciente no debería depender de tener cerca a un buen abogado.
Indemnización por implantes mamarios: qué puedes reclamar
La indemnización y la compensación buscan reparar todo el daño, no solo una parte. Con carácter orientativo se calcula tomando como referencia el baremo de la Ley 35/2015, adaptado a cada caso. Se valora:
- El daño físico y estético y las secuelas permanentes.
- El daño moral y psicológico, muy relevante en este ámbito.
- El coste de las cirugías de revisión para retirar o sustituir la prótesis.
- El lucro cesante, si has dejado de ingresar, y los gastos de tratamiento.
No podemos darte una cifra exacta sin ver tu documentación, y desconfía de quien te la prometa. Para hacerte una idea inicial, usa nuestra calculadora de indemnización. Es un punto de partida, no una cifra cerrada: cada caso se valora con su pericia.
Plazos para reclamar: no lo dejes pasar
El tiempo corre, y este es el error que más casos buenos echa a perder. Los plazos, además, empiezan a contar cuando se manifiesta el daño, no el día de la operación. Por la vía de la responsabilidad extracontractual del cirujano o la clínica el plazo general es de un año; para reclamar al fabricante por producto defectuoso el plazo es de tres años; y para ciertos daños psicológicos puede llegar a cinco años. Como cada situación es distinta, cuanto antes lo consultes, más fuerte llega tu reclamación. Compruébalo en nuestro apartado de plazos.
Por qué elegirnos
Trabajamos solo negligencias médicas, con perito médico especializado desde el primer análisis. Sabemos leer una historia clínica de cirugía mamaria, identificar una prótesis afectada y separar la responsabilidad del cirujano de la del fabricante, y eso marca la diferencia a la hora de sostener un caso. Estudiamos tu caso primero: si no vemos base sólida, te lo decimos de frente. Y como sabemos que abrir un procedimiento asusta, también por lo económico, planteamos el proceso de forma que el coste no sea el motivo por el que renuncies a reclamar lo que es tuyo.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si tengo un implante mamario roto?
Una rotura puede dar cambios de forma, bultos, dolor o inflamación, aunque a veces es silenciosa. Hay que confirmarla con pruebas de imagen y retirar o sustituir la prótesis. Si la rotura se debe a un defecto del producto o a un fallo del cirujano, se puede reclamar.
¿Puedo reclamar si mi modelo de prótesis fue retirado, como las PIP o las de Allergan?
Sí. Llevar una prótesis defectuosa o retirada del mercado abre la responsabilidad del fabricante por producto defectuoso, además de la del cirujano o la clínica según el caso. Conviene revisar tu tarjeta de implantación y valorarlo cuanto antes.
¿Qué pasa si no me cambio los implantes mamarios?
Los implantes no son eternos y conviene seguir las revisiones. Una rotura o una prótesis afectada no vigiladas pueden agravar el daño. Si esa falta de seguimiento o de información provino de la clínica, puede formar parte de la reclamación.
¿Sirve de algo si firmé el consentimiento informado?
Sí. Firmar un papel no impide reclamar, y el consentimiento no exime al cirujano de su responsabilidad profesional. La Ley 41/2002 exige información real y detallada sobre los riesgos y sobre el propio modelo de implante.
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar?
Por regla general, un año por la vía civil desde que el daño se estabiliza o desde que conoces el defecto, con reglas propias en los casos de producto defectuoso. Al ser un plazo corto, conviene revisarlo cuanto antes.
Si unos implantes mamarios te han dejado con secuelas, con una prótesis rota o con un modelo retirado, cuéntanos tu caso. Lo estudiamos con nuestro perito médico y te decimos con claridad si podemos ayudarte.
Enlaces útiles: negligencia en cirugía estética · liposucción · falta de consentimiento informado · plazo para reclamar.